¿Qué hacer para evitar la desmotivación?

La motivación es una capacidad de nuestra personalidad. Se puede educar y desarrollar con el tiempo. 

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Niños desmotivados

La motivación juega un papel fundamental en la atención y el aprendizaje.

Tipos de motivaciones

  • Intrínseca: La persona no necesita incentivos externos para trabajar motivado, ya que la actividad en sí le resulta recompensante. Cuando un niño se aprende la letra de una canción entera lo hace porque realmente le motiva, lo hace sin pretender recompensa.
  • Extrínseca: El interés que nos despierta la recompensa externa que vamos a conseguir al realizar una actividad.

¿Cuál es el papel del docente para motivar a sus alumnos? Es necesario establecer un conjunto de estrategias concretas: hacer las clases atractivas, poner hincapié en que vale la pena esforzarse en las actividades que se realicen.

¿Qué causa la desmotivación? Las bajas expectativas, la falta de hábitos, de conocimientos y habilidades, así como el medio social.

La desmotivación puede suponer el fracaso escolar. Por ello el docente debe dedicar tiempo a establecer una buena relación con los alumnos, dar imagen de alegría y cariño, ayudar a comprender las emociones y cuidar su lenguaje, adecuado a cada niño.

Por otro lado, la familia también es un factor importante, ya que la disposición para aprender y estar motivados con una actividad se la enseñamos con nuestro modelo de conducta o nuestra vida cotidiana.

Para conseguir que un niño esté motivado en clase se precisa de tiempo, sin pretender conseguir grandes avances en poco tiempo. Crear un clima afectivo y estimulante durante el proceso es fundamental.

Dedicar el tiempo suficiente a los alumnos 'desmotivados' mostrando apoyo contribuye a estimular el interés por aprender nuevos conceptos.

Desmotivación en el trabajo. ¿Por qué me cuesta ir a la oficina?.

La motivación es un factor clave para la productividad, creatividad y la felicidad en el trabajo. ¿Qué es lo que realmente desmotiva a los empleados?

  1. El miedo. El miedo no te permite avanzar, te hace dudar y posiblemente ser más cauto. Para motivarte necesitas enfrentarte a él. Saca tus miedos al descubierto para trabajarlos y poder gestionarlos.
  2. Tener metas difíciles o equivocadas. La desmotivación viene cuando marcamos objetivos complejos. Tómate tu tiempo y analiza tus metas en base a tus habilidades y posibilidades de éxito.
  3. No sabemos lo que queremos.
  4. Falta de autonomía. Si no tenemos poder de decisión difícilmente podremos ser productivos y creativos.
  5. Hacer una labor muy mecánica, todos los días la misma rutina. Propón integrar nuevas actividades o responsabilidades, o darle otro enfoque a tus tareas.

Es normal pasar por una etapa de desmotivación laboral. Lo importante es intentar superarlo saliendo de la rutina y que tu vida no se centre en casa-trabajo-casa. Busca actividades externas que puedan ayudarte como practicar deporte, un hobbie, etc.

Etiquetas: Salud emocional