El placer de planificar las vacaciones

Planificar las vacaciones con antelación puede resultar una gran ventaja porque permite disfrutar plenamente del lugar de destino y aprovechar al máximo el tiempo libre del que se dispone

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Las vacaciones son fundamentales a la hora de recuperarnos del trasiego de todo el año. Son buenas tanto para nuestra salud física, como mental y emocional. La ruptura con las responsabilidades y funciones laborales y con las obligaciones escolares en caso de los niños, así como los cambios de rutina y de contexto, son muy positivos para todos los miembros de la familia. Varios estudios confirman que, para que estos cambios surtan efecto, las vacaciones deben ser de tres semanas consecutivas como mínimo.

Cada persona, según su carácter y estilo de vida, entiende las vacaciones de una forma diferente. Existe una premisa generalizada en el deseo de relajarse y descansar. Sin embargo, este argumento no debe significar estar inactivo, sino sustituir unas tareas y obligaciones habituales por otras que produzcan placer o que en otros momentos del año no tenemos tiempo de realizar.

Ventajas de planificar las vacaciones

Planificar las vacaciones con antelación puede resultar una gran ventaja porque permite disfrutar plenamente del lugar de destino y aprovechar al máximo el tiempo libre del que se dispone. Esta planificación implica un gran número de decisiones, demasiadas opciones para tratar de abordar a última hora; por ejemplo, si ir solo o acompañado, si realizar un viaje organizado o por cuenta propia, el tipo de destino, el medio de transporte, el alojamiento, etc. Normalmente, todas estas opciones suelen elegirse en función de las preferencias y del presupuesto del que se dispone.

Como cada viaje es una experiencia única, es importante no dejarla totalmente en manos de la improvisación. Para ello, puede ser de mucha utilidad el uso de mapas y guías, la búsqueda de información sobre el lugar, posibles planes y rutas, el equipaje que se va a necesitar, hablar con personas que han estado en ese mismo lugar, etc.

El acto de planificar unas vacaciones puede incluso llegar a ser igual o más gratificante que el disfrute de las mismas. Existen sentimientos de gran felicidad en el hecho de anticipar en la imaginación las vacaciones.

Planificar las vacaciones con realismo

Sin embargo, es importante tener una expectativa realista sobre las mismas, y no pretender que sean unas vacaciones perfectas ni ideales. Es aconsejable reservar algunos días y determinados momentos que no estén tan organizados, dejar espacio a la improvisación, a la sorpresa o incluso al aburrimiento y tener en cuenta que el bienestar no va a depender únicamente de las condiciones materiales.

Elena Mató – Especialista en Psicología Clínica – Psicóloga consultora de Advance Medical