Parejas posesivas. Señales de alarma

Identificar una relación posesiva no siempre es fácil. Las personas posesivas sienten miedo ante la posibilidad de perder al otro, y les lleva a querer poseerlo para evitar que esto ocurra. Revisa las siguientes señales de alarma para cerciorarte de que estás envuelta/o en una relación posesiva.

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En general, una relación posesiva no es sinónimo de felicidad, para ninguno de los dos. La persona posesiva sufre de celos, desconfianza, estrés e infelicidad. La personas que tienen a su lado unas parejas posesivas luchan por tener su espacio, para que la otra persona confíe en ellas y para poder tener libertad en disfrutar de su vida, sus hobbies y de relaciones sociales con otras personas.

Señales de alarma

Las personas posesivas sienten miedo ante la posibilidad de perder al otro, y les lleva a querer poseerlo para evitar que esto ocurra.

Celos excesivos. Tu pareja se enfada cada vez que sales con tus amigos, familia o compañeros de trabajo, incluso si te acusa de engaño o tiene una obsesión por revisarte el teléfono móvil, el correo electrónico, etc. En casos extremos, tu pareja puede tratar de alejarte de amigos y familia porque siente celos del tiempo que pasas con ellos.

Control. El control puede ser físico, emocional o financiero. Puede tratar de impedirte que busques trabajo, escojas tu propia ropa, te cambies de look o tomes decisiones cotidianas básicas. Una persona posesiva puede hacer que cambies tus aficiones y alejarte de tu círculo de amigos y familia, sobre todo si estos son de tu sexo contrario. En este sentido, suele suceder que intente introducirte en su círculo de amigos y familiares hasta el punto de convertirlo en tu único entorno social, con el fin de tenerte controlada/o.

Conducta manipuladora. Te amenaza con cortar la relación si no haces lo que te dice. Una persona muy posesiva puede acabar haciéndose daño a él mismo, amenazar con quitarse la vida. En definitiva, hacer que pases más tiempo con esa persona.

Falta de respecto. Las personas posesivas pueden hacer comentarios negativos hacia ti o acerca de personas que te rodean. Esto puede ir en crescendo: sarcasmo, descortesía, y llegar a insultos. El resultado final es dañar tu autoestima. También puedes sentir que no respeta tus proyectos profesionales, académicos o tus planes de ocio.

Mal humor. Un temperamento fuerte puede ser una señal de advertencia. Las personas posesivas pueden enfadarse por cualquier cosa. En casos extremos este mal temperamento puede estar marcado por gritos, abuso verbal, e incluso abuso físico.

 
Si es tu caso, si esa posesión va lejos y te ha agredido física o verbalmente, debes pedir ayuda inmediatamente.
 
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, por medio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, presta el Servicio telefónico de información y de asesoramiento jurídico en materia de violencia de género, a través del número telefónico de marcación abreviada 016. Además las consultas se pueden dirigir por correo electrónico al servicio 016 online: 016-online@msssi.es Más información: http://www.violenciagenero.msssi.gob.es/
 
Tener una pareja algo posesiva y tener una personas tóxica que abusa psicológica o físicamente de ti son cosas diferentes. A pesar de que la línea es muy fina, nunca puede sobrepasarse. Si te encuentras en esa tesitura, deja de intentar cambiar o creer que esa persona va a cambiar, huye de esa relación tóxica.
 
 

Etiquetas: Salud emocional