En algunas ocasiones los habituales contactos familiares que se propician en estas fechas, en lugar de afianzar la calidad y el disfrute de las relaciones, se convierten en fuentes de tensión y desencuentro. De esta forma, en algunas familias los encuentros navideños se convierten en situaciones donde se manifiestan celos, envidias y otros sentimientos negativos por problemas no resueltos del pasado. Asimismo, también pueden resultar unas fechas tristes y melancólicas al notarse la ausencia de determinados seres queridos o pensar en la situación extraordinaria de este último año.

Consejos para disfrutar de las navidades en familia

Algunas pautas que pueden tenerse en cuenta para disfrutar de las fechas navideñas en familia son:

  • No tratar de exponer o solucionar temas pendientes del pasado o conflictos sin resolver, teniendo en cuenta que quizás no sea el momento más adecuado para ello. Así, evitar hablar de determinados problemas, no generar tensiones y discusiones innecesarias ni juzgar a los demás pueden ser factores importantes a tener en cuenta.
  • Percibir las reuniones familiares como un tiempo compartido del que es posible  disfrutar, transmitir y recibir experiencias y emociones positivas y constructivas, puesto que es un momento propicio para afianzar la comunicación entre los miembros de la familia.
  • Tratar de distribuir equitativamente los preparativos, evitando una excesiva responsabilidad o sobrecarga en uno o unos pocos miembros de la familia. Por ello, es importante intentar que todos colaboren con una aportación, aunque sea mínima.
  • Sacar a relucir las habilidades o puntos fuertes que cada uno posee como, por ejemplo, la creatividad en los regalos, la elección de una determinada música, el gusto por la decoración, la originalidad en alguna de las comidas o, simplemente, la programación de actividades o juegos para los niños.

¡Descárgate este recetario gratuito para una Navidad saludable!

  • En relación a los regalos, puede ser positivo realizar las compras con suficiente antelación, librándose de colas y aglomeraciones o evitando que se agote el producto que se deseaba adquirir, junto al malestar y al estrés que suelen conllevar estas situaciones. En la medida de lo posible, puede ser de utilidad planificar qué obsequios se van a adquirir y en qué establecimientos se pueden encontrar.
  • Dedicarse tiempo a uno mismo, al cuidado personal y del propio aspecto físico. Es aconsejable buscar espacios personales tras los encuentros familiares con el objetivo de relajarse, descansar y reencontrarse con uno mismo. Así, también es conveniente dedicar algunos momentos a realizar actividades que a uno le gusten y compartir un tiempo con los amigos.
  • Poner límites ante las exigencias o deseos de los demás, teniendo en cuenta las propias prioridades y necesidades personales, en lugar de sentirse abrumado o invadido por obligaciones y compromisos.
  • Pensar en los aspectos positivos del propio momento vital y tratar de valorarlos y disfrutar conscientemente de los hijos, la pareja, padres, hermanos, trabajo o proyectos futuros.
  • No idealizar las Navidades en familia ni crear altas expectativas sobre las mismas. Se debe tener en cuenta que no existe ninguna familia perfecta y, por ello, es conveniente ser flexible y aceptar a los miembros de la familia tal como son, centrándose en las cualidades de cada uno y en lo que uno puede aprender y compartir con ellos.

Estres y salud emocional

Estas Navidades serán diferentes. Los planes se ven limitados a las restricciones y nos adaptaremos a la situación como hemos hecho hasta ahora. Eso no impide que no podamos disfrutar de unas fechas tan mágicas, especialmente para los niños y niñas, quienes han de mantener la ilusión y esperar el día de reyes con la misma inquietud de cada año.

Es por eso que aunque debamos estar en casa el mayor tiempo posible no tiene por qué convertirse en un hecho aburrido, hay que buscar la forma de hacer divertidas las estancias en casa, con juegos y actividades que ayuden a que las horas pasen volando y de la mejor forma.

Sí que es verdad que hasta la fecha se puede salir, dar un paseo, visitar algo interesante… Todo siguiendo debidamente las normas. 

¿Qué podemos hacer con los peques en casa?

  • Montar una tarde de peli y palomitas con las mantas a modo de “fuerte” para hacer más divertida la sesión de “home cinema”.
  • Hacer manualidades para ponerlas en el árbol, para enviar a la familia, para regalárselas a los Reyes Magos…
  • Cocinar postres típicos de navidad como galletas, un bizcocho decorado…
  • Buscar juegos de mesa y disfrutar toda la familia.
  • Leer libros de Navidad.
  • Hacer fotos navideñas.

Además, hacer actividades toda la familia junta es beneficioso tanto para niños como para adultos, puesto ayuda a mejorar la comunicación y la confianza, se refuerzan los vínculos afectivos… Son muchas las cosas positivas que podemos sacar de pasar tiempo juntos en casa.

Aunque también es verdad que no todas las familias tienen el tiempo suficiente, especialmente durante las vacaciones de los niños, cuando muchas madres y padres están trabajando.

Por eso con DKV Club Salud y Bienestar colaboramos con Nannyfy y sus servicios de niñera online. Los niños y niñas de hasta 12 años podrán divertirse y aprender cuando quieran, con la supervisión de un adulto, gracias a las actividades de Nannyfy.

La familia podrá elegir los horarios y rutinas que les sean más cómodos y tendrán la opción de realizar hasta 4 tipos de actividades, según las necesidades o gustos de los peques:

  • Crear: pueden hacer manualidades, dibujos, disfraces...
  • Descubrir: disfrutarán de contenido artístico, de viajes, música...
  • Experimentar: podrán hacer experimentos, tendrás contenidos de laboratorios, de cocina...
  • Jugar: tienen a su disposición cuentacuentos, juegos de mesa, bailes...

Aunque sea un año diferente, vamos a disfrutar de estas navidades y a mantener la ilusión de los más pequeños.