La importancia del control parental en televisión

La educación que les demos a nuestros hijos, en todos los ámbitos de la vida, es lo que va a determinar quiénes van a ser y cómo van a actuar el día de mañana. Por ello, es muy importante el control sobre el tiempo invertido viendo la tv, y el tipo de programación que los niños ven.

Miniatura

De los 4 a los 5 años de edad, los rasgos de personalidad de los niños se conforman a través de la imitación y de la identificación. Esto quiere decir que si nuestros hijos se acostumbran a ver determinados tipos de películas violentas, o de programas poco aptos para su edad, acabarán actuando del mismo modo y tendrán mayor propensión a desarrollar un carácter más agresivo que otro niño que no atiende a este tipo de programación.

Pero para poder llegar a controlar estos hábitos es necesario comprender por qué hay que hacerlo.
Según datos psicológicos, el número de horas que los niños y adolescentes ven la televisión, se acaba asociando con un déficit de atención debido a la emisión de estímulos visuales que se captan a gran velocidad en poco tiempo. Este es uno de los perjuicios de la TV en pequeños y adolescentes, ya que una de las funciones básicas para los procesos cognitivos del ser humano es la atención.

Pero la televisión no afecta solo a la atención, también afecta sobre los procesos afectivos. Dependiendo del tipo de programación que vean, los niños pueden desarrollar un mayor número de estados de ansiedad y depresivos. En ocasiones esto se produce por la frustración que se crea al comparar una realidad virtual con la realidad del día a día.

Además, el consumo excesivo de televisión también influye negativamente sobre los procesos motores ya que se disminuye la actividad física y aumenta el sedentarismo, la obesidad, la pasividad intelectual, los problemas cardíacos…

Si nos centramos en la edad de los pequeños, los expertos afirman que con dos años un niño no debería ver la televisión ya que es una etapa de desarrollo psicomotor y el tiempo que se pase delante de la televisión es un tiempo que no favorece a dicho desarrollo porque la actividad realizada es pasiva. Además a estas edades lo mejor es que los niños dediquen el tiempo a programas psicopedagógicos.

En el caso de los niños que ya tienen seis años, edad en la cual la capacidad de fantasía es tan alta que perciben las imágenes de la televisión como verdaderas, es mejor reducir el tiempo de exposición a la televisión ya que la publicidad puede influir en ellos de forma determinante por esta indefensión cognitiva y psicológica ante los anuncios.

Consejos sobre el control parental sobre la televisión

  • Es importante estar presente y ver los programas de tv con ellos.
  • Además, puedes elegir los programas que consideres más apropiados para el nivel d desarrollo del niño.
  • Es determinante el hecho de poner límites, no más de una o dos horas al día.
  • Durante las horas de la comida y de los estudios es recomendable apagar la televisión.
  • Se pueden impedir la visualización de programas con un alto grado de violencia, tanto física como verbal. Un ejemplo son las telenovelas o las noticias.
  • Es interesante también el poder crear un hábito: cada vez que se acabe un programa, se apaga el televisor.
  • Así mismo, la comunicación también es importante por lo que sería interesante poder comentar en familia el contenido de lo que se está viendo destacando los valores positivos que se muestren en la serie o película. En estos debates se puede aprovechar para enseñar qué es la ficción en contraposición a la realidad.
  • Finalmente, y siendo esta la medida más extrema, existen codificadores en los televisores que permiten vetar según que programas para evitar que los niños que ya tienen una autonomía en casa puedan acceder libremente a cualquier programa de televisión que puede terminar siendo dañino para su desarrollo.