Consejos para comenzar la semana con energía

A todos nos pasa. Lunes, 7 de la mañana. Suena el despertador. Resoplas y piensas que ojalá pudieras quedarte un poco más en la cama. Tienes sueño. Recuerdas lo bien que estabas el día anterior. Entonces te vienen a la cabeza todas las cosas que tienes que hacer, todas las obligaciones y compromisos de la semana. Pero créeme, es muy fácil dar un giro de 180º si sabes buscar el lado positivo de la vida.

Miniatura

Tu cara te delata. Tienes sueño, el despertador ha sonado tres veces, fuera todavía está amaneciendo… Levantarte con una actitud pesimista no ayuda, y además pasa factura a tu bienestar emocional. Los efectos de levantarte con el pie izquierdo acaba teniendo consecuencias.

Ha llegado el momento de dejar de odiar los lunes. Comenzar la semana con energía hará posible que afrontes el resto de la semana con humor y con una gran sonrisa, y lo mejor de todo, serás capaz de transmitir al resto ese positivismo. Los lunes son un gran día para hacer miles de cosas, además de ir al trabajo o a clase. Planifica tu semana y toma nota de estos trucos para que el lunes no se te haga cuesta arriba.

Consejos para empezar los lunes con energía

Levantarte con energía y buena cara es posible si haces algunos pequeños cambios en tu día a día y evitar así el ‘efecto lunes’

Levantarte con energía y buena cara es posible si haces algunos pequeños cambios en tu día a día y evitar así el ‘efecto lunes’. Un consejo, programa el despertador media hora antes de lo habitual (aunque cueste) y aprovecha esa media hora de más para alargar tu ducha, tomarte un buen desayuno relajadamente, repasar las últimas fotos que hiciste con tu móvil y recordar los buenos momentos que ha dejado el fin de semana, etc. Aprovecha y arréglate para ir a trabajar, aunque suene artificial, verte bien mejora tu autoestima. Elige de tu armario un conjunto que te siente genial y camina con seguridad.

Planifica tu semana
Pon en orden tu semana. Coge la agenda y apunta todos los planes que tienes pendientes. Planificarse resulta muy útil para evitar el estrés.

Duerme lo necesario
Dormir es un hábito que poco a poco estamos perdiendo. Si no descansamos lo suficiente, nuestro cuerpo lo nota. Tómate el domingo por la tarde con tranquilidad, para adaptarte a la semana. Aprovecha para recargar pilas y tener un ritmo diferente al del fin de semana.

No asocies el tiempo de ocio al fin de semana
Para que el día se te haga más corto, anímate a tener planes divertidos al salir de trabajar. Un café con amigas, practicar algún deporte que te guste, preparar una cena diferente. No asocies el disfrute con un día concreto como los sábados.

Cuida tu alimentación
La alimentación también influye en cómo te sientes. Seguir una dieta equilibrada y completa va a ayudar a optimizar la obtención de energía necesaria para un adecuado rendimiento intelectual y físico. Como ya hemos dicho, comienza el lunes tomando un desayuno equilibrado y abundante, que contenga tu dosis de proteínas, hidratos y vitaminas para darte la energía que necesitas.

Practica el mindfulness
Aprovecha cada momento desde que te despiertas. Disfruta con cada acción que realices, desde tomarte un buen café hasta ir paseando al trabajo. Aprende a ver tu día a día de forma positiva. Evita enfadarte y afronta el día con una sonrisa. El mindfulness, una técnica procedente del budismo, ayuda a centrarse en uno mismo, dejando de lado los factores externos y reduciendo el nivel de estrés.