Celos

Los celos son una manifestación emocional de inseguridad ante la posibilidad de perder a su pareja sentimental. En realidad, todos hemos sentido celos en algún momento de nuestra vida, con mayor o menor intensidad. Tener sensación de celos hacia otra persona es algo normal, si bien no se llegue a perder el control.

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La sociedad ha impuesto en nosotros la idea de que los celos son “una prueba de amor”. Pero en realidad, constituyen un síntoma de inseguridad y temor. Cierto es que sentir celos nos puede hacer creer que esa persona es muy importante para nosotros y debemos cuidarla, y de forma recíproca, si la otra persona siente celos podemos creer que no quiere perdernos. Lo que no podemos pensar es que la ausencia de celos signifique falta de interés en la relación.

El problema real surge cuando la sensación de celos es muy frecuente, y aparece sin motivo aparente, pudiendo generar en nosotros estrés. Los celos pueden derivar en reproches, discusiones y desconfianza.

¿Cómo controlar los celos?

El primer paso es analizar cuáles son las causas por las cuales sentimos celos hacia otra persona. Tenemos que recapacitar si podemos aprender a controlarlos y si es algo innato o surge de una experiencia anterior.

Posesión

Las personas no pertenecen a nadie. El vínculo que tenemos hacia nuestra pareja es voluntario por lo que ninguna persona es ‘tuya’. No se puede ejercer un control sobre la pareja ni intentar cambiar su forma de ser o de actuar. Tampoco podemos controlar su vida social evitando que se relacione con ciertas personas, porque de ese modo conseguiremos lo contrario, perderla.

La confianza es uno de los indicativos más relevantes en una relación sentimental. Controlar con quién queda o revisar sus mensajes, hacer un interrogatorio para que nos cuente su día es un síntoma de celos y desconfianza que va a incurrir en un círculo vicioso difícil de solucionar.

Por ello, hay que hablar con normalidad para que no se sienta amenazada por tus preguntas, o se alejará poco a poco de ti.

Miedo a estar solo

Los celos pueden producirse por el miedo a estar solo originando una depresión ante la idea de perder a la otra persona. En primer lugar debemos ‘aprender’ a disfrutar de la vida solo,

Por otro lado, debemos tomar conciencia de que nunca vamos a tener la seguridad plena de que nuestra pareja se quede con nosotros para siempre. Tendremos la posibilidad de encontrar a otra persona a quien querer y de la que enamorarnos.

Tenemos que darnos cuenta de que nuestra pareja no es imprescindible, que antes de conocerla teníamos vida y de esa misma forma podemos continuar nuestra rutina sin estar juntos.

Y nunca debemos obligarnos a mantener una relación que ya esté rota por la creencia de que un amor debe ser para siempre. De esta forma nos estamos negando la posibilidad de conocer a otra persona que nos haga realmente feliz.

Inseguridad

Con frecuencia los celos surgen de nuestras inseguridades acerca de que no valemos lo suficiente y que en cualquier momento puede aparecer una tercera persona con mejores cualidades que las tuyas. Esta falta de confianza hará que brote la desconfianza y la sinceridad- Piensa que nadie es mejor que nadie, sino diferente, y si está contigo es porque os complementáis.

Esa falta de seguridad hace que echemos la culpa a la otra persona, por ser muy atractivo, por vestir de una manera, por ser agradable con otras personas. En cambio si estamos seguros de nosotros mismos, sentiremos orgullo de estar con una persona así, sentiremos admiración y no miedo a que alguien nos la pueda arrebatar. Y es que el primer paso es quererse a uno mismo.

En vez de pensar en las cualidades que nos faltan o en nuestros defectos, debemos dedicarnos a potenciar los buenos y eso nos dará más confianza.

Experiencias del pasado

Por otro lado, hay personas que se vuelven celosas y desconfiadas por una relación anterior en la que han sido engañadas. Hay que dejar atrás ese pasado tormentoso y pensar que todas las personas no son iguales. Tu pareja no merece pagar los errores de otras personas.

 

Tampoco debemos ponernos en lo peor. Si no te ha llamado, puede ser que no haya tenido tiempo, que se haya quedado sin batería, que haya estado ocupado en el trabajo. No hay que darle la vuelta a las cosas y pensar que nos está engañando. Si hay razones justificadas para tener celos, hay que comunicárselas a la pareja de forma natural, que entienda por qué nos sentimos celos.

Ante una situación de celos, el primer paso es reconocerlo y aceptarlo, para así aprender a manejar nuestro problema y, por tanto, recuperar el autocontrol. En ocasiones es necesario recurrir a ayuda profesional para abordar las causas de ese problema o incluso sesiones de pareja para ver cómo afecta esta situación a nuestra relación sentimental.