Aprender a escuchar a los demás

Hay personas a las que solo interesa lo que ellos dicen, no saben escuchar. No son capaces de atender ni prestan atención al orador. Se pasan el rato mirando el móvil, leyendo o miran a su alrededor, pero no escuchan. Es fundamental el hecho de aprender a escuchar para nuestro crecimiento personal. Y es que, muchas veces las personas solamente necesitamos ser escuchadas y que, a pesar de las diferencias, las personas muestren interés por lo que a nosotros nos preocupa. En este artículo damos una serie de pautas para aprender a escuchar a los demás. Si queremos que nuestras relaciones funcionen, escuchar debe ser nuestra prioridad.

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En la sociedad en la que vivimos, es cada vez mayor el número de personas que reconocer tener problemas de comunicación con su pareja, amigos o familia. Esta percepción se debe en gran medida al exceso de uso tecnológico, además de que tenemos ciertos problemas para escuchar a los demás. Saber escuchar a los demás es una destreza que debe ser mejorada porque los efectos que produce tanto al que es escuchado como a la persona que realiza esa escucha activa son muy elevados.

Durante nuestra infancia y juventud nos han enseñado a expresarnos con claridad, de forma agradable, sin gritar, sin gesticular demasiado, pero todavía nos cuesta respetar los tiempos, prestar atención a la otra persona e interesarnos por lo que nos dicen. Se habla mucho del arte de orar, pero no del arte de saber escuchar.

El mejor conversador es la persona que sabe escuchar

Y es que todos conocemos personas a las que solo interesa lo que ellos dicen, no saben escuchar. Durante la conversación parece que te están prestando atención pero en el fondo están pensando en otra cosa, no te responden con el mismo hilo, o directamente se pasan el rato mirando el móvil o alrededor.  ¿Te ha pasado alguna vez?

Debemos aprender a guardar silencio, prestar atención a la persona que habla, mantener una postura correcta, no interrumpir, evitar acciones o ruidos que puedan distraer a la persona que habla. Estos comportamientos son los que hay que aprender a evitar.

Pasos para saber escuchar a los demás 

En realidad no sabemos escuchar porque no estamos acostumbrados a hacerlo, pero como cualquier otro hábito, el primer paso es practicar. ¿Por qué no empiezas ahora? No pienses en lo que vas a responder a la la persona que te está hablando, simplemente concéntrate en lo que te está diciendo, y más importante, intenta comprender sus sentimientos. Presta atención y olvídate de ti mismo en ese momento. Hazte esta pregunta ¿te gusta que te escuchen? No hagas lo que no te gustaría que hicieran contigo. Todo el mundo tiene algo que decir, es tu 'deber' saber escucharles y apoyarles para que se sientan queridos y escuchados.

Por eso, hay que dar claras señales de que está atento a través de gestos, con una postura receptiva y, sobre todo, con la mirada. No mires hacia otros lados, intenta fijar la mirada en el interlocutor. Es con la mirada como mejor conectamos con la otra persona. Otro punto interesante es el lenguaje corporal. Expresa interés asintiendo, sonriendo o un pequeño acercamiento físico con un tacto.

Mantén las manos lejos del teléfono u otro objeto que pueda distraerte. Escucha al interlocutor a pesar de que creas que está equivocado o no sea interesante. Mostrar interés va a ayudar a la otra persona a sentirse relajado. No hagas uso de tu 'autoridad', intenta que la otra persona sienta cercanía.

No interrumpas la conversación a no ser que la otra persona te pida opinión o consejo. Dedícate a escuchar detenidamente sin interrumpir. Es la forma más fácil de que la otra persona se sienta escuchada y abra sus sentimientos.

A veces el silencio es buena señal. Una vez termine su mensaje, espera un pequeño tiempo para responder. Eso denota interés y que realmente te has molestado en buscar la respuesta idónea. No contestes de forma brusca e intenta utilizar palabras o frases que la otra persona ha utilizado. También puedes responder con un "sí, exactamente", "te entiendo", "imagino", palabras de

Una vez que la persona haya hablado, hazle preguntas para estar seguro de que has entendido lo que te ha contado. Esto no sólo aclara la comunicación, sino que infunde confianza a la otra persona.

Y sobre todo, evita entrar en críticas. Hacer juicios negativos sobre lo que la otra persona dice sólo la cohibirá. Para que una conversación sea fructífera la persona que haba necesita sentir confianza, una descalificación o una respuesta en tono elevado hace que se pierda la confianza y puede echar por tierra la comunicación. La actitud empática implica comprensión y respeto por las posiciones de los demás

 

En resumen, demuestra interés para lograr que la otra persona siga hablando. Contesta con palabras como "entiendo...", "ya veo...", "imagino...". Repite lo que la persona ha dicho, haciendo énfasis en lo que le ha resultado más difícil de decir. Cuida tu postura y no desvíes tu mirada hacia un objeto que haga que te distraigas. Ayuda a la otra persona a sentirse cómodo para que exprese sus sentimientos. Reflexiona y muestra cariño.

Ahora ya lo sabes, la próxima vez que otra persona empiece una conversación, detente a escuchar cuales son sus necesidades y asegúrate de mostrar interés, aunque no estés de acuerdo con sus palabras. De esta manera conseguirás que se sientan seguros y mejorarás su confianza.