Cómo afecta a nuestro ánimo el equinocio de otoño

Llega el otoño. Una estación que invita al recogimiento, a la calma, a la reflexión y a pasar más momentos en casa junto a nuestros seres queridos. Atrás queda una estación vivaracha que recordamos siempre por los momentos de vacaciones, sol, playa y ropa fresca, para dar paso a una estación teñida de tonos ocres, anaranjados y marrones.

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A pesar de que el otoño es una estación preciosa son muchas las personas que notan como su estado anímico se resiente. Del mismo modo que también sucede en primavera, podemos notarnos con el ánimo más bajo, más tristes o decaídos de lo normal, apáticos, con falta de concentración o con alteraciones en el sueño. Esto viene en parte determinado por los cambios climáticos y tan variables que se suceden en estas dos estaciones, sobre todo durante el equinocio de otoño.

Tal y como te comentaba, el otoño simboliza un cambio brusco en varios aspectos de nuestras vidas, no sólo la temperatura sufre altos y bajos, y las horas de luz son cada vez menos, sino que hemos pasado de unos meses de salir con amigos, de vacaciones y de echar la rutina a un lado, a retomar de nuevo nuestras obligaciones, horarios y responsabilidades, y disminuir parte de nuestra vida social. Todo ello hace que algunas veces nos sobre saturemos, nos sintamos abrumados y finalmente nuestro ánimo se resienta.

Si eres de los que se siente sin fuerzas, sin ánimo y desconcentrado en este momento del año no te preocupes porque en breve se pasará, normalmente cuando tu cuerpo se habitúe a todos estos cambios. Sin embargo, si en un tiempo no notas mejoría entonces sí que sería interesante que visitaras a tu médico para comprobar que no es la falta de alguna vitamina la que te esté ocasionando esos síntomas.

Consejos para hacer más llevadero el equinocio de otoño

  • Relativiza: Si tienes los síntomas descritos no te preocupes más de lo necesario, ya sabes probablemente a qué se deba por lo tanto no alimentes más esos síntomas recreándote en ellos. Dale la justa importancia y recuérdate que en unos días o semanas te encontrarás mejor.
  • Márcate unos horarios para comer y dormir, y respétalos: Es importante que duermas las horas necesarias y te alimentes bien, además te ayudará fijar un horario y respetarlo. Si cada día comes y cenas a una hora distinta tu cuerpo se desestabilizará más todavía.
  • Actívate y socializa: Aunque te cueste porque sientes que no tienes demasiadas fuerzas, sal a pasear o a hacer deporte para activar las endorfinas. El otoño aún nos trae días con buenas temperaturas y excelentes paisajes así que aprovéchalos. También es interesante que busques algún hueco para socializar con los amigos o familiares.
  • Fíjate un nuevo reto para este “nuevo curso” que empieza: Quizás, ¿esa actividad que siempre has querido hacer y nunca te has atrevido a hacer?, quizás, ¿apuntarte a un curso de cocina?, ¿volver al gimnasio con tus amigas?, ¿planificar tu próximo viaje? …
  • Apuesta por una alimentación variada que te aporte energía y salud: El otoño es una estación perfecta para nutrirnos de legumbres, cereales, castañas, setas, caquis y boniatos que además de ofrecernos una gran variedad de platos, nos aportan multitud de beneficios además de una buena dosis de energía.
  • Busca un ratito para ti: Dedica un momento del día para estar contigo mismo, con tus pensamientos y tus emociones. Sé compasivo y tolerante contigo y acepta el estado en el que te encuentres.

Por último, recordarte que el focalizarte en todo lo bueno que trae siempre un cambio de estación en vez de en aquello que no te gusta tanto, te ayudará no solo a llevar mejor esa transición, sino a disfrutar más de tu día a día.


Laura Miranda. Coach en Bienestar Integral