Enfermedad de Crohn

La enfermedad de Crohn es una de las enfermedades inflamatorias del intestino (EII). Descubre sus causas, síntomas, y tratamiento médico.

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Perteneciente a las enfermedades que afectan al tracto digestivo, la enfermedad de Crohn se convierte en un problema para los pacientes, que suelen tener una sensación muy molesta de evacuación incompleta y síntomas de diarrea y dolor. Te contamos las siguientes cuestiones sobre esta enfermedad, muy común entre los españoles.

  1. ¿Qué es la enfermedad de crohn?
  2. Síntomas
  3. A quien afecta
  4. Causas de la enfermedad
  5. Tratamiento

¿Qué es la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn debe su nombre al Dr. Burrill B.Crohn, que describió por primera vez la enfermedad en 1932, con sus colaboradores el Dr. Leon Ginzburg y el Dr. Gordon D. Oppenheimer.

La enfermedad de Crohn pertenece a un grupo de enfermedades conocidas como enfermedades inflamatorias del intestino (EII). La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria crónica del tracto gastrointestinal.

Cuando leamos sobre las enfermedades inflamatorias del intestino, es importante saber que la enfermedad de Crohn no es lo mismo que la colitis ulcerosa, otro tipo de EII. Los síntomas de estas dos enfermedades son bastante similares, pero las áreas afectadas en el tracto gastrointestinal son diferentes.

La enfermedad de Crohn afecta normalmente al extremo del intestino delgado (el íleon) y el comienzo del colon, pero puede afectar a cualquier parte del tracto gastrointestinal (GI), desde la boca hasta el ano. La colitis ulcerosa se limita al colon, también llamado intestino grueso.

La enfermedad de Crohn también puede afectar a todo el grosor de la pared intestinal, mientras que la colitis ulcerosa solo afecta al revestimiento interno del colon. Finalmente, en la enfermedad de Crohn, la inflamación del intestino puede "saltar", dejando áreas normales entre parches de intestino enfermo. En la colitis ulcerosa, esto no ocurre.

Síntomas

La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tracto gastrointestinal. Si bien los síntomas varían de paciente a paciente y algunos pueden ser más comunes que otros, los síntomas reveladores de la enfermedad de Crohn incluyen:

Síntomas relacionados con la inflamación del tracto gastrointestinal:

  • Diarrea persistente
  • Sangrado rectal
  • Necesidad urgente de mover intestinos
  • Calambres abdominales y dolor
  • Sensación de evacuación incompleta
  • Estreñimiento (puede llevar a una obstrucción intestinal)

Síntomas generales, que también pueden estar asociados con la EII:

  • Fiebre
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de peso
  • Fatiga
  • Sudores nocturnos
  • Pérdida del ciclo menstrual normal

Aunque creas que tienes los síntomas de la enfermedad de Crohn, solo las pruebas adecuadas realizadas por tu médico pueden generar un diagnóstico.

Las personas que sufren de Crohn experimentan con frecuencia pérdida de apetito y como resultado pueden perder peso. Es común una sensación de baja energía y de fatiga. Entre los niños más pequeños, la enfermedad de Crohn puede retrasar el crecimiento y el desarrollo.

La enfermedad de Crohn es crónica, por lo que los pacientes probablemente experimenten períodos en los que la enfermedad se exacerbe y cause síntomas, seguidos de períodos de remisión cuando los pacientes pueden no notar síntomas en absoluto.

En los casos más severos, la enfermedad de Crohn puede provocar fisuras en el revestimiento del ano, lo que puede causar dolor y hemorragia, especialmente durante las evacuaciones intestinales. La inflamación también puede causar el desarrollo de una fístula. Una fístula es un túnel que conduce de un asa de intestino a otro, o que conecta el intestino con la vejiga, la vagina o la piel. Esta es una enfermedad seria que requiere atención médica inmediata.

Los síntomas que experimentes pueden depender de qué parte del tracto gastrointestinal se ve afectada.

¿A quién afecta?

La enfermedad de Crohn puede afectar tanto a hombres como mujeres. Los hombres y las mujeres tienen la misma probabilidad de verse afectados, y si bien la enfermedad puede ocurrir a cualquier edad, la enfermedad de Crohn es más prevalente entre adolescentes y adultos jóvenes entre las edades de 15 y 35 años.

Los 30 años es la edad media de diagnóstico, aunque los casos en los niños siguen aumentando. En la actualidad, la mitad de los pacientes son adultos jóvenes con edades de 20 a 39 años y uno de cada 4 pacientes empiezan su proceso inflamatorio antes de tener 20 años. España, frente a otros países,  tiene un gran porcentaje de pacientes con Crohn entre 20 a 29 años.

Tanto hombres como mujeres padecen EII, pero suele haber más hombres afectados de colitis y más mujeres afectadas de Crohn.

Una de las sensaciones que más relatan los pacientes es la de evacuación incompleta. Le siguen la diarrea y el cansancio.

Causas de la enfermedad

Las causas de la enfermedad de Crohn no se conocen bien. La dieta y el estrés pueden agravar la enfermedad de Crohn, pero no causan la enfermedad por sí solos. Investigaciones recientes sugieren factores hereditarios, genéticos y / o ambientales que contribuyen al desarrollo de la enfermedad de Crohn.

El tracto gastrointestinal normalmente contiene bacterias inocuas, muchas de las cuales ayudan a la digestión. El sistema inmune generalmente ataca y mata a los invasores extraños, como bacterias, virus, hongos y otros microorganismos. En circunstancias normales, las bacterias inofensivas en los intestinos están protegidas de dicho ataque. En las personas con EII, estas bacterias se confunden con invasores dañinos y el sistema inmune crea una respuesta. Las células viajan desde la sangre hasta los intestinos y producen inflamación (una respuesta normal del sistema inmune). Sin embargo, la inflamación no disminuye, dando lugar a inflamación crónica, ulceración, engrosamiento de la pared intestinal y, finalmente, causando síntomas en el paciente.

La enfermedad de Crohn tiende a ser hereditaria, por lo que si tú o un pariente cercano tenéis la enfermedad, los miembros de tu familia tienen una posibilidad significativamente mayor de desarrollar la enfermedad de Crohn. Los estudios han demostrado que del 5% al 20% de las personas afectadas tienen un familiar de primer grado (padres, hijos o hermanos) con una de las enfermedades. El riesgo es mayor con la enfermedad de Crohn que con la colitis ulcerosa. El riesgo también es sustancialmente mayor cuando ambos padres tienen EII. La enfermedad es más común entre las personas de origen europeo oriental, incluidos los judíos de ascendencia europea. En los últimos años, se ha informado un número creciente de casos entre las poblaciones afroamericanas.

Tratamiento

En primer lugar, tenemos que decir que no hay un tratamiento estándar que funcione para todos los pacientes. La situación de cada paciente es distinta y el tratamiento debe atender a cada circunstancia personal.

El tratamiento de Crohn puede incluir el uso de medicación, alteraciones en la dieta y la nutrición, y algunas veces procedimientos quirúrgicos para reparar o eliminar porciones afectadas del tracto gastrointestinal.

Medicación

Está diseñada para suprimir la respuesta inflamatoria anormal del sistema inmune que causa los síntomas. Suprimir la inflamación no solo ofrece alivio de los síntomas comunes, como fiebre, diarrea y dolor, sino que también permite la curación de los problemas intestinales.

Además de controlar y suprimir los síntomas (inducir la remisión), los medicamentos también pueden usarse para disminuir la frecuencia de los brotes de los síntomas (manteniendo la remisión). Con el tratamiento adecuado a lo largo del tiempo, los períodos de remisión pueden extenderse y los períodos de brotes de síntomas pueden reducirse. Varios tipos de medicamentos se usan actualmente para tratar la enfermedad de Crohn. Pueden utilizarse desde antibióticos, aminosalicilatos, inmunomoduladores y medicamentos biológicos.

Dieta y nutrición

Hay que tener en cuenta la dieta, porque puede ayudar a reducir los síntomas, reemplazar nutrientes perdidos y promover la curación.

Como la enfermedad reduce el apetito aumenta también las necesidades de energía. Igualmente, algunos síntomas de la enfermedad como la diarrea pueden hacer que la capacidad del organismo para absorber proteínas, grasas, carbohidratos, pero también agua, vitaminas y minerales, disminuya.

Muchas personas con brotes de Crohn ven como sus problemas o molestias disminuyen si toman alimentos más blandos y suaves. Además, puede que el médico restrinja tu consumo de productos lácteos si descubre que eres intolerante a la lactosa.

Cirugía

Entre dos tercios y tres cuartas partes de las personas con enfermedad de Crohn requieren cirugía en algún momento de su vida. Si bien la cirugía no cura la enfermedad de Crohn, puede conservar porciones de su tracto gastrointestinal y devolverlo a la mejor calidad de vida posible.

La cirugía se vuelve necesaria cuando los medicamentos ya no pueden controlar los síntomas, o si desarrollas una fístula, fisura u obstrucción intestinal. La cirugía muchas veces implica la extirpación del segmento enfermo del intestino (resección), y después se unen los dos extremos del intestino sano (anastomosis). Si bien estos procedimientos pueden hacer que los síntomas desaparezcan durante muchos años, la enfermedad de Crohn se repite con frecuencia en un momento posterior.

Aproximadamente el 30% de los pacientes que se someten a cirugía por la enfermedad de Crohn experimentan la recurrencia de sus síntomas dentro de tres años y hasta el 60% tendrán recurrencia en el plazo de diez años.