El ruido nocturno del tráfico en Madrid supera cada noche los niveles recomendados por la OMS.

El 74% de los madrileños considera que vive en una ciudad ruidosa, siendo las obras urbanas la principal fuente de trastorno para los ciudadanos.

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Los madrileños se ven expuestos cada noche a niveles de ruido superiores a los establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Así lo recoge el Informe “La otra contaminación: ruido y salud en Madrid”. Edición especial 2017, impulsado por el Observatorio de Salud y Medioambiente de DKV Seguros en colaboración con GAES y desarrollado por ECODES. El estudio, presentado en Madrid, señala que casi un tercio de los españoles declara sufrir molestias por ruidos generados en el exterior de sus viviendas, siendo el tráfico rodado la principal fuente de contaminación acústica en las ciudades.

Según el informe, el ruido se encuentra entre los cuatro factores medioambientales con mayor impacto en la salud. Así, en el caso de la Unión Europea, provoca al menos 10.000 casos de muertes prematuras anuales, según datos de la Comisión Europea.

En este sentido, uno de cada cuatro españoles está expuesto a niveles de ruido superiores al umbral establecido por la Unión Europea – 55 dB durante el día y 50 dB por la noche –. En lo que se refiere a Madrid, el 74% de los ciudadanos considera que vive en una ciudad ruidosa, tal y como señala el I Estudio de hábitos de cuidado auditivo elaborado este año por GAES Centros Auditivos. A pesar de que el tráfico es el causante de más del 80% de la contaminación acústica de la ciudad, ocupa el tercer lugar en la lista de los sonidos más molestos para los madrileños (38,8%). En primera posición se encuentran las obras urbanas (67,9%), seguidas de las obras del vecino (51,3%).

El ruido, una amenaza para nuestra salud

Los datos recopilados en este informe recogen además las conclusiones de diversos estudios que demuestran una asociación entre el ruido del tráfico de la ciudad de Madrid y los ingresos hospitalarios de adultos y niños. Así, según estos estudios, el ruido ambiental por tráfico en Madrid aumenta en un 5% las probabilidades de sufrir un ingreso hospitalario por urgencias y en un 3,7% por causas respiratorias, además de incrementar un 6,6% la mortalidad por causas cardiovasculares y un 4% la generada por causas respiratorias en personas mayores de 65 años. Además, el incremento de tan solo 0,5 dB por ruido de tráfico nocturno se relaciona con un incremento del 4% de la mortalidad por diabetes.

En este sentido, estudios muy recientes muestran que el ruido por tráfico en esta ciudad también acrecienta la mortalidad y el bajo peso al nacer de los recién nacidos en torno a un 6%, además de aumentar la probabilidad de que se produzcan nacimientos prematuros en un 3,2%. 

Otros estudios señalan el importante porcentaje – al menos, un 40% - de centros educativos expuestos a ruido excesivo en Madrid, una situación que afecta principalmente a la capacidad cognitiva de los niños y puede alterar los procesos de aprendizaje y desarrollo. Según estos análisis, el efecto del ruido es mayor en niños más pequeños y puede provocar déficit de atención y de memoria, alteración de la capacidad de lectura y baja discriminación auditiva.

Los niños, un colectivo en riesgo

Más del 33% de los centros de educación infantil, primaria y secundaria de Madrid están expuestos a niveles de ruido que superan el objetivo de calidad acústica establecido para zonas con uso docente (60 dBA). Estos son muy elevados si los comparamos con los que recomienda la OMS (40dBA) y con las evidencias de alteraciones de la salud y el aprendizaje en menores (50dBA).

Paliar el ruido: una prioridad

Ante esta situación, es esencial llevar a cabo una importante labor de sensibilización y concienciación con el objetivo de impulsar medidas que combatan el problema.

En este sentido, la labor institucional parece estar dando sus frutos. Según varios investigadores del Instituto de Salud Carlos III (Escuela Nacional de Sanidad), el ruido de tráfico en Madrid ha descendido en los últimos 20 años: se ha pasado de superar el umbral diurno de la OMS en el 97% de los días del periodo 1995-1997 al 23% en el periodo 2008-2009.

Esas reducciones han sido posibles gracias a múltiples medidas, como las incluidas en el Plan de Acción de Contaminación Acústica de Madrid.