¿Cómo afecta el ruido a nuestra salud?

La contaminación acústica se encuentra entre los cuatro factores medioambientales con mayor impacto en la salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). En el caso de la Unión Europea (UE) provoca al menos 10.000 casos de muertes prematuras anuales, según datos de la Comisión Europea (CE).

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El Observatorio DKV Salud y Medio Ambiente ha publicado un estudio sobre Ruido y Salud en Madrid, con la colaboración de GAES Centros Auditivos y de ECODES (Ecología y Desarrollo), que pretende abordar la realidad acústica de la ciudad de Madrid, desde el enfoque de salud.

El ruido nocturno del tráfico en Madrid supera cada noche los niveles recomendados por la OMS.

Uno de cada cuatro españoles está expuesto a niveles de ruido superiores al umbral establecido por la UE -55 decibelios A (dBA) para la exposición diaria y 50 dBA para la exposición nocturna-, según el último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), publicado el pasado 25 de abril. De acuerdo a este estudio, algo más de cien millones de europeos están expuestos a niveles de ruido “dañinos”, siendo la procedente del tráfico rodado la principal y destacada fuente de contaminación acústica en las ciudades.

En el caso de Madrid, el 74% de sus habitantes consideran que viven en una ciudad ruidosa, tal y como señala una reciente encuesta de GAES sobre hábitos de cuidado auditivo. Además del ruido del tráfico, los madrileños también se ven expuestos a ruidos como los de las obras, los aviones, los ferrocarriles o las formas poco respetuosas y muy extendidas de ocio nocturno.

El ruido, en titulares

  • El ruido del tráfico se encuentra entre los cuatro factores medioambientales con mayor impacto en la salud.
  • Uno de cada cuatro de ciudadanos de la UE, 125 millones, está expuesto a niveles de ruido de tráfico superiores a 55 dB, el 20% a más de 65 dB durante el día, y el 30% a niveles superiores a 55 dB por la noche.
  • El ruido causa en la UE al menos 10.000 casos de muertes prematuras anuales. Entre los 20 millones de adultos afectados, 8 millones sufren de serios problemas para conciliar el sueño, lo que provoca 43.000 ingresos hospitalarios anuales.
  • Casi un tercio de los hogares españoles, el 30,5%, declara sufrir molestias por ruidos generados en el exterior de sus viviendas.

El ruido, una amenaza para nuestra salud

Los datos recopilados en este informe recogen además las conclusiones de diversos estudios que demuestran una asociación entre el ruido del tráfico de la ciudad de Madrid y los ingresos hospitalarios de adultos y niños.

Así, según estos estudios, el ruido ambiental por tráfico en Madrid aumenta en un 5% las probabilidades de sufrir un ingreso hospitalario por urgencias y en un 3,7% por causas respiratorias, además de incrementar un 6,6% la mortalidad por causas cardiovasculares y un 4% la generada por causas respiratorias en personas mayores de 65 años.

Además, el incremento de tan solo 0,5 dB por ruido de tráfico nocturno se relaciona con un incremento del 4% de la mortalidad por diabetes. En este sentido, estudios muy recientes muestran que el ruido por tráfico en esta ciudad también acrecienta la mortalidad y el bajo peso al nacer de los recién nacidos en torno a un 6%, además de aumentar la probabilidad de que se produzcan nacimientos prematuros en un 3,2%. El informe también revela que una reducción del ruido de tan solo 0,5 dB permitiría reducir la enfermedad y la mortalidad por causas relacionadas con el ruido ambiental del tráfico en varios cientos de personas.

Otros estudios señalan el importante porcentaje – al menos, un 40% - de centros educativos expuestos a ruido excesivo en Madrid, una situación que afecta principalmente a la capacidad cognitiva de los niños y puede alterar los procesos de aprendizaje y desarrollo. Según estos análisis, el efecto del ruido es mayor en niños más pequeños y puede provocar déficit de atención y de memoria, alteración de la capacidad de lectura y baja discriminación auditiva. Los niños, un colectivo en riesgo Más del 33% de los centros de educación infantil, primaria y secundaria de Madrid están expuestos a niveles de ruido que superan el objetivo de calidad acústica establecido para zonas con uso docente (60 dBA). Éstos son muy elevados si los comparamos con los que recomienda la OMS (40 dBA) y con las evidencias de alteraciones de la salud y el aprendizaje en menores (50 dBA).

En la misma línea, existe mayor correlación entre el nivel de ruido y las molestias experimentadas por los profesores y los alumnos en las zonas urbanas que en poblaciones residenciales, siendo la principal causa la constante interferencia provocada por el ruido en la comunicación, que es la base de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Reduciendo la velocidad de 50 a 30 km/h, los centros afectados por niveles preocupantes de contaminación acústica pasarían del 33% a menos del 6%.

Paliar el ruido: una prioridad

Ante esta situación, es esencial llevar a cabo una importante labor de sensibilización y concienciación con el objetivo de impulsar medidas que combatan el problema. En este sentido, Silvia Agulló, directora de Negocio Responsable de DKV, recuerda que “DKV Seguros lleva años impulsando esa labor de sensibilización a través diferentes iniciativas, entre ellas el Observatorio de Salud y Medioambiente. De hecho, el informe que presentamos hoy es el cuarto dedicado al ruido, que se está convirtiendo en un problema de salud pública”. En este sentido, la labor institucional parece estar dando sus frutos.

Según varios investigadores del Instituto de Salud Carlos III (Escuela Nacional de Sanidad), el ruido de tráfico en Madrid ha descendido en los últimos 20 años: se ha pasado de superar el umbral diurno de la OMS en el 97% de los días del periodo 1995-1997 al 23% en el periodo 2008-2009. Esas reducciones han sido posibles gracias a múltiples medidas, como las incluidas en el Plan de Acción de Contaminación Acústica de Madrid. Entre ellas destaca el soterramiento parcial de la M-30, la peatonalización de calles y plazas, la instalación de pavimentos fonoabsorbentes, los controles de velocidad y la vigilancia de la doble fila, la regulación del estacionamiento, las campañas de fomento del transporte público y la bicicleta y las acciones de sensibilización ciudadana, que han reducido el número de vehículos que acceden al interior de la ciudad.

Además, la ciudad de Madrid dispone de diversos sistemas para conocer los datos sobre el ruido, fruto de su Red de Vigilancia de la Contaminación Acústica y del Sistema de Actualización Dinámica del Mapa Acústico de Madrid (SADMAM). Asimismo, el Ayuntamiento publicaba en 2012 un mapa estratégico de ruido (MER), con datos de 2011, y espera aprobar el MER 2016 después de verano de 2017.