Este año, en las fiestas del pueblo, diviértete de forma responsable

En las fiestas de los pueblos los excesos pueden boicotear nuestro disfrute veraniego, no te la juegues y sigue estos consejos

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Con la llegada del verano, la mayoría de los pueblos se visten de gala para recibir las fiestas que, durante unos días, entretendrán a pequeños y mayores. Los excesos, tanto de comida como de bebida, pueden hacer mella en nuestro organismo. Las fiestas de pueblo pueden ser peligrosas para la salud.

Por ello, es necesario actuar de forma responsable para poder disfrutar sin tener disgustos al final de la jornada.
Los excesos son algunos de los responsables en arruinarnos la celebración, sin embargo, no son los únicos. A continuación analizamos todos los riesgos que se corren durante estos días y que nos pueden hacer pasar un mal trago en lo que deberían ser unos días de descanso, diversión y buena compañía.

Evitar los excesos

El cansancio por la agitación de la noche anterior provoca que, al día siguiente, a la hora de hacer la comida, optemos por alimentos precocinados y poco saludables. Lo mejor para estos momentos es prever. Para ello, deja preparada la comida el día anterior y así cuando te levantes tan solo tendrás que calentar y comer. No olvides que existen platos que se conservan mejor que otros en la nevera como, por ejemplo, sopa fría de tomate, gazpacho que contiene vitaminas y antioxidantes o atún, que aporta proteínas. Además, las ensaladas son una alternativa idónea para estos días de calor y además es rápida de preparar.
La fruta como tentempié aporta muchos nutrientes que nos proporcionarán la energía necesaria después de un día en movimiento. Existen recetas de sopas frías de fruta que no llevan mucho trabajo y gracias a las cuales se compensan los excesos de grasas de los picoteos de las fiestas. Algunas de ellas pueden ser: la sopa de melón con virutas de jamón o la de manzana y apio. Las macedonias también son un recurso muy saludable y fácil de preparar para aquellos días en los que hayamos dejado todas nuestras energías la noche anterior en la pista de baile.
No hay que olvidar que el sedentarismo intensifica el efecto de los excesos por lo que realizar escapadas al pueblo de al lado andando, o dar paseos por el nuestro es beneficioso, tanto físicamente como mentalmente. Así estaremos en movimiento y se lo pondremos más difícil a las grasas que quieran aposentarse en nuestro organismo.
Mientras controlemos las cantidades de los picoteos propios de las fiestas, y sigamos estos pequeños consejos, podremos disfrutar sin agobios de veladas muy agradables.

Desplazamientos entre pueblos

Las fiestas patronales de muchos pueblos suelen tener lugar al mismo tiempo, y con frecuencia dichos pueblos están situados cerca los unos de los otros. Es una buena oportunidad para aprovechar el viaje y disfrutar de más de una festividad, sin embargo, hay que ser consciente de en qué condiciones nos desplazamos de un pueblo a otro. En general, el transporte más utilizado es el coche. Sin embargo, hay ciertas carreteras entre pueblos que, dependiendo de la hora a la que viajes, pueden convertirse en una zona de riesgo. Además, el alcohol es otro de los peligros evitables a la hora de conducir. Existen alternativas en estas situaciones que nos permiten disfrutar de forma segura. Compartir coche con otros grupos, organizar un listado de quiénes conducen qué días, e incluso utilizar portales de coches compartidos, pueden ser opciones interesantes que nos evitarían disgustos.
Disfrutar de forma segura y reduciendo los excesos es posible. Pon en práctica estos pequeños consejos y aprovecha el verano al máximo.