Los errores de la operación biquini

Se acercan los meses de calor y empezamos a mirar más atentamente nuestro cuerpo y los cambios que puede haber sufrido durante el año. Y es que, quizás, los caprichos del invierno han sido demasiados y nos están pasando factura.

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Ha llegado el momento de pasar de la fase de contemplación a la de acción, y empezar a cuestionarnos nuestra dieta. Con cierto sentimiento de culpa y el anhelo de perder el peso que no hemos sido capaces de reducir durante estos primeros meses del año, nos dejamos llevar por dietas drásticas y poco apropiadas que conforman lo que podemos llamar "la no tan sana operación bikini”. Los despropósitos se suceden desde el empeño inicial de querer ver resultados inmediatos sin importar mucho o nada el valor nutricional de la dieta.

Los errores más comunes de la operación bikini


Querer perder rápidamente

Se prefiere hacer el "sprint final" y perder 3-4 kg de un tirón, que seguir un plan dietético bien ajustado a nuestras necesidades todo el año. Y, sobre todo, el disparate es mayor cuando se quieren perder más de 15 kilos en un muy poco tiempo. Por tanto, ojo con la denominada "operación bikini", que en muchas ocasiones se asocia a objetivos de pérdida de peso a corto plazo y a dietas milagro con un valor calórico inferior a 1200 Kcal en las que es difícil cumplir con cierto equilibrio nutricional y un aporte completo de nutrientes. Estas famosas dietas milagro suelen funcionar a corto plazo, pero normalmente fracasan.


Ir por libre

Es habitual buscar la dieta en diferentes fuentes de información, sin más. Son muchas las dietas que corren por internet, en revistas, o incluso que circulan de mano en mano. Y si además se trata de una dieta algo extravagante y original, diferente a todo lo probado anteriormente, mejor. Son muchos los métodos y dietas nuevas que aparecen cada año prometiendo pérdidas de peso con algún toque mágico, y generalmente suelen ser las que más comprometen nuestra salud, sobre todo si se siguen sin límite de tiempo. Esta no es una forma saludable de iniciar un proceso de control de peso. Hay que ponerse en manos de un profesional de la nutrición que pueda elaborar una pauta dietética personalizada, así como realizar un seguimiento para poder realizar posibles adaptaciones durante el proceso.


Entender la dieta como algo puntual

Seguir una dieta de manera eventual sin plantear ningún cambio alimentario a largo plazo es sólo una forma superficial de solucionar un problema de sobrepeso. La manera efectiva de poner solución es desbancando el objetivo exclusivo de perder peso por el de querer cambiar de forma sostenida algunos hábitos alimentarios. Un poco de reflexión va a ayudar a identificar los puntos débiles de los hábitos propios para poder establecer unos nuevos que favorezcan la pérdida de peso y además se adapten bien a nuestro día a día y a nuestros gustos. Si el nuevo patrón dietético no se adecúa a las preferencias personales, difícilmente se mantendrá.


No ser realista

Los patrones de belleza actuales siguen basándose en la delgadez, y la presión social es cada vez más fuerte en ese aspecto. Quizá este sea uno de los motivos por el que muchas personas se marcan objetivos de pérdida de peso poco realistas, dejando de lado el sentido común. Tanto podemos encontrar quien quiere perder peso sin sobrarle ni un gramo de grasa, como quien, por salud, ha de perderlo y se plantea hacerlo de forma rápida y sin esfuerzo. Y es que los mensajes que recibimos y la publicidad sobre dietas, en muchas ocasiones desmesurados, nos hacen entrar en cierto estado de ansiedad que nos aleja de la realidad y de la coherencia.  Por tanto, apliquemos la calma y el sentido común.


Isabel López - Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Nutricionista consultora de Advance Medical


 
 

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