¿Qué es el HIIT?

Resultados rápidos. Esta suele ser una premisa y la “esperanza” de muchas de las personas que se animan a ponerse en forma haciendo deporte. Siempre se ha dicho que hay que ser regular y constante para obtener resultados y eso no ha variado, pero en los últimos años han aparecido en el mundo del “fitness-deporte” nuevos métodos que parece que pueden acelerar esa “espera”.

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En el mundo del deporte profesional el entrenamiento interválico ha estado siempre presente. Sean miembros de equipos de futbol o baloncesto o atletas de pista, muchos de ellos han sometido a su cuerpo a estas rutinas para mejorar su respuesta. Desde hace unos años este tipo de rutinas se han ido adaptando a programas de entrenamiento para la población en general. EL HIIT (High Intensity Interval Training) se ha incorporado en gimnasios, clubes deportivos en rutinas de muchísimos de sus usuarios, todos con un claro objetico mejorar su forma física de manera rápida.

¿Qué es y qué beneficios aporta el HIIT?

Se trata de ejercicios de alta intensidad en la que la frecuencia cardiaca se suele situar entre un 80-95% de la FCM de cada individuo y de corta duración (3-4’), seguidos con un periodo de recuperación de unos 4-4.5’ en el cual la frecuencia se sitúa entre el 40-50% de FCM. La duración de las sesiones suele estar entre 20-60’. Los tiempos pueden variar en función de cada entrenador pero en general, suelen situarse en estas franjas temporales.

Los beneficios, según el American Collage of Sports Medicine, son amplios. Una mejoría a nivel de la presión arterial, cifras de colesterol, sensibilidad a la insulina o reducción de la grasa abdominal están entre los efectos positivos de este tipo de entrenamiento. Este último punto, la reducción de grasa y peso, es uno de los factores que han hecho aumentar la práctica de este tipo de ejercicios, entre todos aquellos que quieren perder peso. Mientras se está activo realizando actividad física, el cuerpo acelera su metabolismo activando muchas de las vías metabólicas existentes. En cuanto a las rutinas de HIIT, cabe destacar que estas tienden a aumentar el consumo de calorías si se comprara con rutinas “más tradicionales” sobre todo tras haber finalizado ya dicho ejercicio.

Esto es así porque, según se ha publicado, la naturaleza propia de este tipo de ejercicios lleva a un mayor consumo de oxigeno dos horas tras haber finalizado la actividad. Parece que este consumo puede ser entre 6-15% mayor en estos casos.

Debido a la intensidad intrínseca de la actividad se recomienda iniciarse con un día a la semana e ir aumentado hasta 3 días/semana, siempre alternando los días en los que se practica.

Como se trata de una práctica en la que los requerimientos físicos son elevados se aconseja tener un mínimo de forma física. Un buen inicio sería entrenar previamente a ello 3-5 días/Semana unos 30-60’ y tener un reconocimiento médico previo en lo que no se haya encontrado ninguna contraindicación física. HIIT, una práctica intensa que parece ha venido para quedarse.

Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer
Especialista en Medicina Deportiva
Médico consultor de Advance Medical