Nadar durante el invierno. ¿Por qué no dejarlo para el verano?

La natación es un deporte muy completo. Aunque el invierno no invite tanto a su práctica, la piscina cubierta es otra forma de ponernos en forma.

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La natación es un deporte muy agradecido ya que con poco tiempo de práctica nos aporta muchos beneficios.

Podemos ir a nadar 2-3 veces a la semana y mantendremos una buena forma física.

¿Por qué es bueno nadar durante todo el año?

  • Al ser un deporte en el medio acuático, los probabilidades de lesión son muy pocas. No hay impactos fuertes como al correr y si tenemos una técnica aceptable, difícilmente nos lesionaremos.
  • Trabajamos la mayor parte de músculos del cuerpo: piernas, parte central y zona superior se ven implicadas cuando nadamos, sea cual sea el estilo. Es una buena forma de tonificar todo el cuerpo en la misma sesión.
  • También trabajamos el cardio. Si no metemos mucha intensidad al nadar, podemos estar un buen rato haciendo largos, lo que ayuda a mejorar el sistema cardiovascular.
  • El medio acuático es motivante, también en invierno. Estar en pleno invierno, con frío, metido en una piscina con agua caliente es una sensación agradable. Nos alejamos un poco de la monotonía que puede suponer salir a correr o ir al gimnasio.
  • Al ser una actividad que hacemos en horizontal, el corazón recibe mayor retorno venoso y para los principiantes la sensación de fatiga no es tan grande como puede ser en otros deportes.
  • Mejora la coordinación y calidad de movimientos: esto para personas mayores es muy importante. Al coordinar la patada con la brazada, ayuda a recordar o mantener ciertos patrones de movimientos que mejoran la coordinación en acciones del día a día.
  • A nivel social también es un deporte con beneficios. Si vamos a la piscina a nadar en grupo, pasaremos un rato divertido y asociamos el deporte con pasarlo bien. También se suele conocer a mucha gente si tenemos unos horarios fijos para nadar, ya que mucha gente suele ir los mismos días a las mismas horas.
  • Tenemos la opción de nadar a braza, crol y espalda (mariposa lo dejamos para los más avanzados), con lo que tenemos un recurso para luchar contra la monotonía.
  • Es un deporte para toda la familia: podemos ir toda la familia a la piscina a nadar, al contrario de lo que pueda suceder con otros deportes, donde es más difícil hacer todos la misma actividad. Si tenemos hijos que van a clases de natación, nosotros podemos aprovechar esa hora para estar en la calle de al lado nadando.

No lo dudes y sigue nadando en invierno, convertir la piscina en un hábito deportivo es una buena elección, sobre todo si sufres alguna lesión articular que no te permite hacer deportes como la carrera.


Límite responsable: Algunos ejercicios físicos y entrenamientos pueden no ser saludables en personas con lesiones de discos vertebrales, musculares, ligamentos o de los tendones, además de otras patologías menos frecuentes. En caso de duda, si tienes un seguro contratado con DKV,  consulta con el “médico DKV 24 horas”.