Ejercicios para mantenerse activo en el agua

El medio acuático es uno de los medios más recomendados para ejercitarse debido a sus características propias. La flotabilidad es una de las cualidades que de manera más recurrente se menciona cuando se recomienda hacer ejercicio en el agua.

Miniatura

En el momento en el que nos sumergimos en el agua, nos sentimos más ligeros y livianos y ello nos ayuda a desplazarnos y a movernos. Así pues, el ejercicio siempre resultará más fácil. Esta cualidad es también esgrimida para muchas de las técnicas y disciplinas que se practican en las piscinas o en el mar. Porque son múltiples las opciones, que nos ofrecen en la actualidad las clubes deportivos que disponen de piscina o porque no también, en el mar.

Podemos encontrarnos técnicas milenarias como el yoga, el taichí o el shiatsu que tienen sus modalidades adaptadas al medio acuático o disciplinas más dinámicas como el spinning.

Deportes acuáticos

Woga

No hay duda que el yoga es una modalidad con miles de practicantes alrededor del mundo, pero cada vez son más los que se están animando a cambiar el parquet por el agua. Se trata de conseguir coordinar los movimientos y posturas del yoga con la respiración más exigente que puede requerirse en el agua, y más en caso en el que también se sumerja la cabeza. La mayoría de posturas se realizan con la cabeza fuera del agua, en posición bípeda pero hay que tener en cuenta que los beneficios de masaje que produce el oleaje con el movimiento de uno mismo puede secundariamente provocar cierta inestabilidad que facilita la perdida de la postura. Esta circunstancia obliga a mantener la musculatura activa por lo que el trabajo muscular está asegurado.

Aichi

A todos nos viene a la mente cuando pensamos a alguien haciendo Taichi, movimentos muy suaves, fluidos y coordinados en los que se implican tanto las extremidades superiores como las inferiores. Pues esto es lo mismo que ocurre cuando veamos un grupo de personas realizando este tipo de movimientos en el agua. Se trata de unir fuerza, relajación, flexibilidad y la respiración en una coreografia muy sutil pero a su vez muy organizada en la que se realizan movimientos circulares sin apenas tensión pero trabajando el equilibrio y la postura.

Watsu

En este caso se necesita la presencia de un terapeuta ya que del mismo modo que en el shiatsu son las manos del profesional que buscan conseguir aliviar los síntomas que sufre el paciente, en el watsu se cambia únicamente la camilla por el agua. Se realizan movimientos de tracción rotación, flexión y extensión, siempre basándose en la técnica del shiatsu. Para todas ellas es importante que la temperatura de la piscina se sitúe en una franja “templada” ya que con ello se consigue un mayor efecto relajante. Además de estas técnicas más “tranquilas” en el agua también tenemos opciones más activas.

Aquaspinning

Filas de bicicletas una tras otra, en una piscina, música a todo volumen y los pies pedaleando sumergidos bajo el agua. Esto es lo que ocurre en aquellas piscinas en las que el aquaspinning es uno de los servicios que se ofrecen a sus clientes. Al estar bajo el agua existe una resistencia ya de entrada mayor que cuando el spinning es en superficie, así pues hay que estar preparado para el reto, eso si el sudor quedará “camuflado” y se estará mucho más fresco que en las salas del gimnasio. Es una práctica cardiosaludable, sin impacto y que puede ayudar a quemar muchas calorías. El agua es pues un medio en el que no sólo se nada sino que las opciones son mayores y todas ofrecen múltiples beneficios.


Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer – Especialista en Medicina del Deporte – Médico consultor de Advance Medical