Ejercicio y su relación con el Día Mundial del Sueño

El Día Mundial del Sueño reivindica el disfrute de la vida. En el deporte, hay que hacer un aprendizaje teórico, que necesita consolidarse durante el sueño.

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El Día Mundial del Sueño es importante también en el ejercicio físico. El aprendizaje que hacemos en el deporte lo consolidamos cuando descansamos, cuando dormimos.

Desde hace ya 11 años de forma anual y siempre el viernes previo al equinoccio de primavera, se celebra mundialmente el “Día del Sueño”. Con ello, la Sociedad Mundial del Sueño quiere reivindicar la importancia de un sueño adecuado y de algunos de los factores relacionados con ello, como la vertiente de salud, educativa y social. Para ello se realizan acciones y actividades en muchas poblaciones en las que se informa de multitud de temas y siempre bajo un lema.
En 2018, el lema escogido es “Mantén tus ritmos, Disfruta de la vida”. 

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Nuestro cuerpo sigue un ritmo conocido como ritmo circadiano. Es nuestro reloj biológico, se repite cada 24 horas y coincide con las fases de sueño y vigilia. Este ritmo viene predeterminado por una serie de factores inherentes al individuo (hormonas…) pero existen una serie de factores que no dependen de él, sino que son externos, como la luz solar. Quien descansa toda la noche, según los expertos indican, tiene un menor riesgo para desarrollar problemas psicológicos y físicos. A nivel psicológico, hay una menor prevalencia de trastornos de salud mental mientras que a nivel orgánico se ha constatado un menor riesgo de diabetes, obesidad, de tensión arterial o de lesiones, entre otros. 

Qué pasa durante el sueño

Durante el sueño se activan una serie de procesos, cuyo objetivo es recuperar al organismo y de este modo llegar en las mejores condiciones al inicio del próximo día. Existe una regeneración de los circuitos neuronales, lo que permite que la información aprendida se consolide. Este factor es importante para cualquier individuo, pero tiene mayor relevancia en la infancia ya que es una etapa de constante aprendizaje, y también en los deportistas. Para estos últimos, la importancia radica en la parte técnica de la disciplina que se practique ya que sea cual sea la actividad a la que se le dedique el tiempo, va a requerir de un aprendizaje teórico que necesita de consolidación y el momento de descanso lo proporciona. 

Junto con estos procesos a nivel neuronal, se activa la regeneración de tejidos a otro nivel. Los músculos suelen ser también regiones “diana” de la restauración tisular. Las actividades diarias producen a diferente nivel, según la exigencia individual, un desgaste que de manera obligada necesita recuperarse. Mientras descansamos las fibras musculares que han podido sufrir microlesiones a lo largo de la jornada van a recuperarse gracias a una serie de mecanismos propios, como el aumento de síntesis de proteínas. 

Conseguir un sueño de calidad, siguiendo los ritmos marcados por nuestro organismo, aporta diferentes beneficios que son necesarios para, como dice el lema del Día Mundial del Sueño de este año, “Disfrutar de la vida”. 

Eva Ferrer

Artículo de Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer

Médico deportivo

Especialista en Medicina del Deporte y Médico consultor de Advance Medical

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