¿Qué diferencias hay entre la bicicleta para hombres y para mujeres?

Desde que en 1839 Macmillan crea lo que se conoce como la primera bicicleta moderna, son muchas las versiones y modelos que han salido al mercado, pero todas con un denominador común: el desplazamiento mediante la impulsión a pedales.

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El uso de la bicicleta es múltiple y variado. Existen diferentes tipos de bicicletas cuya elección se basa sobre todo en la finalidad que tenga su uso. Para aquellos que usan la bicicleta como medio para desplazarse por la ciudad, las necesidades y las características de la bicicleta serán diferentes quienes dediquen su tiempo libre a pedalear por la montaña o por la carretera.

Estas diferencias se centran básicamente en las características del terreno por el que se va a circular. Pero desde hace un tiempo, los fabricantes han añadido a esas diferencias las características propias de cada género, sobre todo aquellas relacionadas con la anatomía. De la misma manera que las zapatillas para correr o las raquetas se adaptan a la anatomía femenina, con las bicicletas ocurre lo mismo: la bicicleta femenina no es igual que la masculina pero más pequeña sino que se adapta a las necesidades de la mujer. Es evidente que no pasa nada grave por el hecho de que una mujer use una bicicleta de hombre o al contrario, pero no sólo la comodidad es un factor en el que se obtienen beneficios, sino que el rendimiento deportivo mejora y la posibilidad de lesiones se reduce.

Diferencias entre bicicletas para él y para ella

Son diversos los parámetros a considerar:

  • Peso: en general las bicicletas femeninas son más ligeras que las masculinas.
  • Manillar: la mujer tiene un tórax más pequeño y, por tanto, la distancia entre los hombros es menor, como consecuencia el manillar de las chicas es más estrecho. Además el puño para el apoyo también es más estrecho y fino en el caso de la bicicleta femenina.
  • Cuadro, tubo y potencia: los hombres tienen las piernas más cortas si se comparan proporcionalmente a las de las mujeres, o dicho de otro modo, el torso de las mujeres tiene menor longitud en proporción a la estatura. Así pues, tanto cuadro como tubo en las bicicletas de “ellas” son más cortos si los comparamos con las masculinas. En el caso de la potencia, también en las bicicletas de las chicas lo encontramos más corto pero la razón en este caso no son las piernas, sino los brazos, que suelen ser más cortos. Si la potencia es más corta la postura es más “natural” y no quedan los brazos y el tronco excesivamente hacia delante. El resultado es un mayor control, además de comodidad.
  • Sillín: los huesos de la pelvis anatómicamente tienen un posicionamiento diferente en ambos sexos. La posibilidad de dar a luz hace que la pelvis de la mujer sea más ancha y por tanto los huesos quedan apoyados en el sillín de manera diferente a los del hombre. Para ofrecer comodidad a ambos este elemento será más ancho y corto para las chicas y más estrecho y largo para los chicos.

 Todo ello con el objetivo de mejorar la forma física además de para disfrutar del camino, de la manera más segura.


Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer – Especialista en Medicina del Deporte – Médico consultor de Advance Medical