'Andy is coming' o cómo caer con estilo

Caerse practicando ciertos deportes es normal, pero lo difícil es no hacernos daño, y para eso es necesario una buena técnica, lo que se llama 'caer con estilo'. 

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Deportes como el ciclismo, patinaje o los deportes de nieve son en los que más caídas se sufren. Prevenir caídas y posibles lesiones va a depender de varios factores: llevas protecciones, estar concentrado y aprender a caer sobre los diferentes superficies. También de una técnica de caída como Andy is coming.

En esquiadores noveles las caídas están a la orden del día, por eso es importante que en las primeras sesiones aprendamos a cómo caer en la nieve. Una caída descontrolada junto con un mal uso del material, puede desembocar en rotura ósea o contusión de las zonas señaladas anteriormente. El uso del casco es fundamental a la hora de prevenir lesiones en cabeza y cara. Al igual que saber colocar correctamente la correa de los bastones nos alejará de tener una rotura de dedo. No esquiar por zonas con poca nieve o por donde haya placas de hielo también minimizará las caídas.

Si estás aprendiendo a patinar, la técnica para caerse bien es dejarse caer sobre las rodillas (protegidas) y una vez frenado el impacto apoyar los codos y las manos (con los protectores). Para amortiguar una caída lateral y evitar que todo nuestro peso recaiga sobre la cadera intentaremos apoyar en el suelo el brazo extendido antes de golpearnos con la cadera. Así, el antebrazo y la mano absorberán el impacto en la cadera.

En el caso del ciclismo, las caídas suelen ser frontales y nuestra reacción es poner los brazos por delante para protegernos, pero esto es un error. Llevar los brazos al frente puede resultar una fractura de la muñeca, del cuello y heridas en la barbilla porque estos tres puntos son los que absorben la fuerza de la caída. La manera más segura de caer es encogerse y rodar, como se hace al practicar artes marciales. Esta técnica neutraliza la energía y previene las lesiones en puntos clave, como son las muñecas, la espalda y el cuello.

Recuerda que la mejor manera de aprender a caer sin hacerse daño es practicarlo. En tus primeras clases de esquí o patinaje aprender a caer de forma que no te hagas daño, que tus rodillas no sufran y que luego sea sencillo levantarte. Deportes como el judo o el kárate pueden resultar de ayuda para aprender diferentes maneras de caer.