Agujetas ¿qué hago?

Las palabras "dolor muscular de aparición tardía (DMAT)" no conforman una expresión que sea muy habitual. Son las agujetas que todos hemos sufrido en alguna ocasión.

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Las agujetas nos pueden hacer su aparición tras la práctica de ejercicio deportivo. Vamos a hablar de lo que son y las formas de prevenirla.

  1. ¿Qué son?
  2. Causas
  3. Tratamiento
  4. Remedios que no funcionan
  5. Prevención

Agujetas ¿qué son?

Esta lesión, que pueden padecer todos los deportistas, sea cual sea su nivel de práctica, afecta a la musculatura y de manera concreta a las fibras musculares que sufren, con el ejercicio, la aparición de microrupturas. Acompañando a estas pequeñas lesiones en las fibras puede existir inflamación y dolor, que ocasiona impotencia funcional que obliga al deportista a disminuir el nivel de su actividad habitual e incluso interrumpirla momentáneamente.

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La molestia aparece unas 12-24 horas después de la práctica deportiva y puede durar hasta 72 horas después de dicha actividad. En general, con el descanso y el paso del tiempo la lesión evoluciona correctamente y permite reanudar la práctica deportiva.

Causas de las agujetas

El origen de la DMAT es multifactorial. Entre las causas habituales para que aparezcan las temidas agujetas, encontramos un exceso de carga y de intensidad del ejercicio, reincorporarse a un programa de actividad física tras un periodo de descanso o trabajar una zona que es poco habitual en la rutina de ejercicios.

Tratamiento de las agujetas

El paso del tiempo y el descanso son la mejor terapia, ya que ello permitirá a las fibras recuperarse de las microrupturas. Sin embargo, existen una serie de medidas que son de utilidad para una mejor recuperación:

  • Acudir a un profesional como el fisioterapeuta ofrece garantía de recuperación.
  • Los masajes realizados por un experto trabajan la zona afectada y aumentan la vascularización en la zona con el objetivo de proporcionar una mejor oxigenación a las fibras.
  • Además, el uso de materiales complementarios como los rodillos de espuma con los que el paciente puede realizar ejercicios supervisados para estirar, que pueden también reproducirse en el domicilio, mejoran la recuperación.

Remedios que no funcionan con las agujetas

No hay que olvidar que una de las “terapias” a las que más se ha recurrido siempre para mejorar las molestias o impedir su aparición es tomar agua con azúcar. Este consejo que podríamos decir que es tan antiguo como la propia lesión, tiene hoy en día poco fundamento científico. Se creía que las agujetas eran consecuencia de la acumulación de ácido láctico, pero al descubrirse que son resultado de una lesión localizada en las fibras musculares y no de la existencia de ácido láctico, el consumir agua con azúcar ha dejado de ser una solución. De todos modos, no hay que olvidar que una buena hidratación, simplemente con agua, es esencial para mantener una musculatura sana.

Prevención de las agujetas

En esta patología es esencial la prevención, más que el tratamiento. En este sentido, la progresión es la base. Es muy importante que tanto la carga como la intensidad vayan acordes con las posibilidades individuales y el tipo de entrenamiento que se realice. Cualquier sobrecarga o ejercicio que solicite de manera importante un grupo muscular determinado que no se haya trabajado con anterioridad es susceptible de padecer esta lesión.

Eva Ferrer

Artículo de Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer

Médico deportivo

Especialista en Medicina del Deporte y Médico consultor de Advance Medical

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