Refuerza tu suelo pélvico

Desde hace unos años, estas dos palabras han resurgido cual “Ave Fénix”. El suelo pélvico siempre ha existido y el Sr. Kegel hace ya muchos años que recomendaba la práctica de una serie de ejercicios para mejorar y proteger esta zona específica de la anatomía femenina.

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Hoy en día, en la “era digital”, no sólo los ejercicios de Kegel se han universalizado sino que hay hasta “apps” que nos ayudan y dan recomendaciones de cómo mejorar a este nivel.

¿Sabemos qué es el suelo pélvico?

El suelo pélvico está formado por  musculatura y tejido conjuntivo siendo este último el que tiene una mayor presencia (el 70%). Cierra la parte inferior de la cavidad abdomino-pelviana aportando sostén a los órganos que allí se alojan; vejiga, útero, vagina y recto. Entre sus funciones, además de proporcionar la mencionada sujeción están el control de los esfínteres de los orificios perineales, soportar el aumento de la presión intraabdominal y una importante función en las actividades reproductoras y sexuales. Así pues, aun no siendo conscientes de todas las funciones que realiza dicha estructura a lo largo de nuestro día a día, sí que podemos darnos cuenta de las acciones que llevamos a cabo y que pueden de manera directa o indirecta tener influencia sobre éste.

¿Por qué hay que reforzarlo?

Al ser una estructura formada por tejido es evidente que, con los años, se debilita, como ocurre con muchos otros tejidos situados en otras zonas anatómicas. Pero no sólo el paso de los años obliga a tener que cuidarlo, sino que el embarazo, el parto o determinadas prácticas físicas/deporte pueden alterar su capacidad funcional. Es por ello que las recomendaciones de refuerzo deben existir siempre. Es un error esperar a quedarse embarazada o a tener incontinencia para ponerse “manos a la obra”. Pero es evidente que la recomendación se hace más importante durante el embarazo y en el post parto. En este momento, el incremento de peso del útero es muy importante y además hay que tener en cuenta que existen una serie de hormonas que aumentan su concentración. Entre otras funciones, se encargan de la relajación de estructuras musculo-ligamentosas, lo que debilita y reduce la capacidad de sujeción. Por otra parte, en el postparto, en función del si se ha necesitado episiotomía o no, la afectación de los tejidos puede ser mayor o menor quedando secuelas a posteriori.

La misma importancia tiene reforzar la zona cuando se sufre incontinencia urinaria, que suele ir ligada a la menopausia o tras la práctica de ejercicios de impacto a lo largo del tiempo  (correr, deportes en los que se salta o se levantan pesos)

¿Cómo reforzar el suelo pélvico?

El entrenamiento específico del suelo pélvico es esencial para evitar consecuencias mayores. Los ejercicios de Kegel son la base, sencillos y fáciles de realizar pero que requieren de atención a la hora de practicarlos por la falta de conocimiento de la zona anatómica. Se trata de contracciones activas de la musculatura que buscan fortalecerla. Además de este tipo de ejercicios reforzar la zona del core, glúteos u otros ejercicios concretos de suelo pélvico son opciones a valorar.


 

Dra. Eva Ferrer Vidal-Barraquer – Especialista en Medicina Deportiva – Médico consultor de Advance Medical