Hidratación en casa: cómo, cuánto y qué beber

En casa es importante tener unos hábitos de hidratación correctos

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La hidratación es uno de los pilares de la vida sana. La mayor parte de nuestro organismo está compuesto por agua, de ahí la importancia que cobra la hidratación en nuestro día a día. Aunque tenemos muchas opciones para hidratarnos, el agua siempre va a ser el mejor recurso. Beber agua es sinónimo de cuidar nuestra salud.

¿Cómo hidratarnos bien en casa?

Teniendo siempre a mano una botella de agua, sin duda es la mejor opción para hidratarnos bien en casa. Como norma general, comer con agua debe ser la primera opción y dejar otro tipo de bebidas para momentos especiales o esporádicos. La fruta es un alimento con mucho agua, podemos hacer zumos o batidos para hidratarnos, siendo una opción diferente y también apetecible de ingerir agua.

La hidratación es también cuestión de educación. Si en casa tenemos fundamentalmente agua para beber y la fomentamos como principal medio de hidratación, nuestros hijos verán como algo normal beber agua (y no otro tipo de bebidas más apetecibles a estas edades) cuando tienen sed.

Podemos tener en casa cada uno nuestra propia botella (a los niños les gusta ponerles su nombre), para regular cuánto bebemos o así identificar como algo importante el beber agua, porque cada uno tenemos nuestro “espacio de hidratación”.

¿Cuánto tenemos que beber al día?

Nuestro peso, edad o actividad física influye en la cantidad de agua que debemos beber.

Hay una leyenda que dice que tenemos que beber mínimo dos litros de agua al día. Esto no es exactamente así. Al igual que con lo que comemos, lo que bebemos depende mucho de cada persona: edad, peso, actividad física o climatología.

Es cierto que beber menos de un litro de agua al día lo podemos considerar poco. Los expertos recomiendan más de cuatro de vasos de agua diarios. Evidentemente, en verano o cuando hacemos deporte, nuestro organismo necesitará más agua.

Más que cuánto beber al día, debemos de tener presente que tenemos que tener siempre la botella de agua cerca, y así beber cuando nos apetezca. Si nos acostumbramos a beber mayoritariamente agua, llega un momento en que nos regulamos y sabemos cuánto necesitamos. Eso sí, cuidado en personas mayores, que van perdiendo esa sensación de sed y deben ser más conscientes de beber agua, aunque noten que no la necesitan.

¿Qué beber para estar bien hidratados?

Al igual que ocurre con los alimentos, una buena hidratación comienza en el supermercado. Debemos intentar que la mayor parte de nuestra hidratación esté compuesta por agua, seguida de zumos naturales y, de forma esporádica, refrescos azucarados.

Tener agua fresca en la nevera invita a beberla

Dependiendo de la ciudad donde vivamos, el agua que salga del grifo será más o menos agradable para beber. Como otras opciones, tenemos comprar agua embotellada o utilizar una jarra para filtrar agua. La idea es que nunca falte el agua para beber en casa, debe ser la primera opción para las comidas principales.

En verano y épocas que hace más calor, tener agua fresca siempre en el frigorífico invita a beberla. En cuanto a los zumos, mejor prepararlos nosotros que comprarlos preparados, ya que pueden tener un exceso de azúcares. Ahora que llega el buen tiempo, opciones como el gazpacho o similar también son buenas opciones para hidratarnos.