Errores alimentarios que cometemos después de entrenar

En muchas ocasiones cometemos errores alimentarios que pueden arruinar el entrenamiento, es importante prestar atención a estos puntos que detallamos a continuación.

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No mantener una correcta hidratación

La hidratación antes y durante el ejercicio es importante, pero también lo es mantenerla al finalizar el entrenamiento. Para comprobar si la hidratación es adecuada, podemos valorar el color de la orina, siendo el color clarito muestra de una correcta hidratación, y el más oscuro, de una hidratación incorrecta. Si se realiza un entreno intenso se pueden conocer las pérdidas de líquidos de una manera más exacta. Es suficiente con pesarse antes y después del entreno:

Pérdida de sudor por litros  (Peso corporal antes del ejercicio – Peso corporal después del ejercicio) + líquidos consumidos durante el ejercicio (litros)
1,25L (pérdida por sudor)  (56 – 55,5) + 0,75L


Consumo excesivo de proteínas.

El exceso proteico entre los deportistas es una práctica muy habitual, ya que existe una creencia popular que dice que “cuantas más proteínas, más músculo”. El organismo no es capaz de guardar el exceso de proteína, y si existe un exceso se acumula en forma de tejido adiposo. Varios estudios han demostrado que superar los 2 gramos de proteínas por kilogramo de peso al día no ofrecen mayores beneficios que dietas con contenido proteico inferior.

Consumir bebidas energéticas, zumos o recuperadores siempre

No siempre es necesario el consumo de azúcares tras la práctica deportiva, sino que dependerá del tipo de entreno y del tiempo que se dedique. Por norma general son necesarias si se realiza ejercicio continuado de más de 60 minutos a una intensidad media o alta. Si no es así, su consumo contribuye al sobrepeso y la diabetes.

Eliminar por completo las grasas

Las grasas deben estar presentes en cualquier dieta sana y equilibrada, incluida la del deportista. Las recomendaciones oscilan entre el 25-30% del total de calorías de la dieta diaria. Eso sí, deben ser mayoritariamente grasas insaturadas. Podemos obtenerlas del aceite de oliva virgen extra o el de girasol, el pescado azul y los frutos secos. Cabe destacar que el deportista tiene las necesidades energéticas aumentadas, por lo que alcanzar el nivel calórico a base de grasas saludables es una excelente opción.

Pensar que el suplemento deportivo siempre es necesario

El objetivo de los suplementos deportivos debe ser potenciar los beneficios de una buena alimentación, pero nunca debería sustituirla. Es importante conocer la información de sus posibles ventajas y desventajas en relación al alimento convencional, ya que en muchos casos con un correcto plan alimenticio adaptado se consigue el objetivo deseado sin necesidad de suplementar. En ocasiones, se le atribuyen unos beneficios sobre la capacidad física y mejora del rendimiento que dependen mucho más de otros factores como la alimentación habitual, el entrenamiento, el descanso o la genética.

Como entreno, puedo comer lo que quiera

Un deportista consumirá más calorías que una persona sedentaria, pero debería ser a base de alimentos saludables. Puede que mantengamos “la línea” aunque comamos alimentos procesados, bollería, dulces, salsas, etc. pero puede acarrearnos problemas cardiovasculares como hipercolesterolemia, además de empeorar el rendimiento deportivo.


Mónica Carreira - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Especialista en farmacología, nutrición y suplementación deportiva

Etiquetas: Alimentación