¿Cómo manejar el chantaje emocional?

El chantaje emocional es una forma de control, una habilidad que tienen algunas personas para manipular o extorsionar a otras, alimentándose de su miedo, lástima, culpa o compromiso. Éstas pueden no ser conscientes de estar haciendo uso del chantaje, pero es evidente que mediante el mismo consiguen aquello que se proponen, habitualmente poder y dominio sobre los demás, sin importarles sus sentimientos. Generalmente ejercen esta superioridad mostrando un papel de víctima llena de inseguridades y miedos que, en lugar de afrontar adecuadamente, cargan sobre otras personas.

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El miedo y la lástima suelen ser los principales motores que llevan a someterse a dinámicas de chantaje emocional. Puede ser miedo al rechazo, al abandono, a perder poderes o privilegios, entre otros. Esta cesión también puede deberse a una elevada empatía y a sentimientos de pena o lástima por ver al otro en una situación de desamparo y necesitada de ayuda.

En el momento en el que una persona empieza a ceder ante un chantajista empieza, al mismo tiempo, a perder su propio poder, su libertad, y la confianza en sí misma, degradando su autoestima, entre otros efectos nocivos.

Cómo identificar un comportamiento así

Un comportamiento se considera que es chantaje emocional cuando reúne algunas de las siguientes características:

  • Ceder ante la exigencia y la presión acerca de lo que el chantajista quiere, ya sea algo concreto y explícito o encubierto. La persona que está siendo manipulada suele sentirse atrapada, sin percibir más salida que acceder al deseo del otro.
  • El estado emocional que muestra el chantajista ante una negativa o una opinión diferente a la suya suele ser de tristeza, enfadado o infelicidad, haciendo creer responsable o culpable de sus sentimientos a la otra persona.
  • El chantajista muestra una gran insistencia en relación a aquello que se propone conseguir.
  • Habitualmente, el chantaje va acompañado de amenazas o advertencias sobre las consecuencias en caso de que el otro no dé señales de ceder.

Cómo afrontar una dinámica de chantaje emocional

A la persona que entra en el círculo vicioso del chantaje le será complicado salir. Por este motivo, es importante que ésta tome conciencia y firmeza ante la situación que está viviendo para sobreponerse y superarla. Para ello, puede ser útil:

  • Tomar distancia con la persona que ejerce el chantaje, tanto física como psicológicamente.
  • Adoptar una actitud intermedia, es decir, sin negarse abiertamente ni acceder a las peticiones del otro sin más.
  • Tomarse un tiempo de reflexión y aplazar las decisiones puede ser conveniente para valorar la demanda del otro. Si durante este tiempo de reflexión uno detecta que se despiertan en sí mismo sentimientos de culpabilidad, frustración o desasosiego puede ser que esté inmerso en una dinámica manipulativa.
  • Otra señal puede ser cuando frente a esa persona en concreto uno cambia sus propios objetivos y renuncia a los propios deseos o necesidades, así como sentirse egoísta o culpable por continuar persiguiéndolos.
  • Plantearse qué puede suceder realmente si no se accede a las demandas del otro y hasta qué punto es conveniente mantener esa relación.

Es importante tener en cuenta que nadie debe dirigir las acciones de otra persona sometiéndolas a su voluntad y que, si alguien está siendo manipulado, es porque en cierto sentido también está permitiendo dicha situación. Aprender a mostrarse firme con las propias convicciones y propósitos. Éstos y la coherencia con uno mismo serán fundamentales para discernir, centrarse y ganar confianza. Para ello, es imprescindible cultivar los propios recursos personales y fortalecerse afrontando las situaciones temidas, las inseguridades y venciendo los propios miedos.

En algunas ocasiones puede ser necesario contrastar la vivencia con un interlocutor válido que ayude a ver con más claridad la dinámica en la que se está inmerso para escapar de ella.


Elena Mató - Especialista en Psicología - Psicóloga consultora de Advance Medical

Etiquetas: Salud emocional