Ficha 7: Los aspectos emocionales de la alimentación

El acto de comer no es simplemente para satisfacer el hambre física, para llenar el estómago, sino que satisface el "apetito" y éste está relacionado con las emociones. Muchas personas intuyen que hay una relación entre sus propias emociones y la manera de tomar los alimentos, pero es menos conocido que en los niños y adolescentes esta relación de la comida con los aspectos psicológicos a menudo llega a ser muy importante.

¿Qué son los ritmos de vida? Podemos definirlos como aquellos aspectos de nuestra vida cotidiana, como los horarios, nuestra organización familia, la planificación (o falta de ella) de las comidas, las horas dedicadas a la actividad física, al descanso y al ocio, y lo que es más importante, las formas de relación entre padres e hijos en el seno de la familia, durante la semana y en el fin de semana. [Leer más]

Los niños y adolescentes necesitan al menos 60 minutos de actividad física, de moderada a intensa, la mayoría de los días, para el mantenimiento de una buena salud y de un buen estado físico, y para tener un peso saludable durante el crecimiento. [Leer más]

Los niños, por naturaleza, tienden a moverse, pero la sociedad actual favorece el sedentarismo y la inactividad. Es sabido de la importancia del juego en el desarrollo infantil, en especial del juego libre que se da en el bebé desde el momento del nacimiento y que evoluciona hasta el final de la infancia en paralelo con su desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional. [Leer más]

Los niños presentan una mayor predisposición a comer alimentos saludables y a llevar una vida activa si tienen el ejemplo de sus padres y de otros miembros de la familia. Por ello resulta muy importante que todos los miembros de su familia adopten o mantengan unos hábitos saludables. [Leer más]

Desde el embarazo es importante mantener unos hábitos saludables y realizar el seguimiento médico adecuado. El sobrepeso de la mujer durante el embarazo y el tabaquismo, a menudo asociado a otros malos hábitos, van a predisponer al bebé para que desarrolle obesidad. Dicho esto, el elevado peso al nacer o una rápida ganancia de peso del bebé en los primeros meses están relacionados con estos factores. [Leer más]