Jengibre, raiz con propiedades medicinales

Quizá por la difusión de los restaurantes de comida japonesa en nuestro país, o quizá por la gran curiosidad por probar alimentos poco habituales en nuestra dieta, la cuestión es que el jengibre tiene cada vez más devotos. Y es que esta raíz, o te gusta o no te gusta, no hay término medio, pues su sabor es intenso y perfumado, difícil de definir.

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Su nombre en latín es Zingiber officinale, y es originario de las zonas tropicales del sureste asiático.

Muchas maneras de utilizar el jengibre

En los restaurantes japoneses el jengibre encurtido o gari se sirve acompañando los platos de sushi, para tomarlo entre platos de sushi elaborados con diferentes tipos de pescado, con la intención de disociar el sabor entre uno y otro. Lo podemos encontrar fresco (raíz), pero también en otras muchas formas que permiten un amplio espectro de consumo. Asimismo, se puede tomar en infusión o molido, como especia, aromatizando multitud de platos, o como ingrediente en pasteles, bizcochos o galletas. Son muy populares las bebidas de zumos naturales, en las que se mezcla con frutas u hortalizas, así como las bebidas refrescantes con sabor a jengibre. Y cada vez hay más adeptos al jengibre confitado y troceado como si fuera un pequeño snack o golosina para tomar entre horas. Por otro lado, el aceite esencial se suele utilizar en el sector cosmético y de perfumería.

Propiedades nutricionales

El jengibre contiene un aceite esencial de composición muy variada, responsable de su peculiar sabor aromático. Otros componentes característicos de esta raíz, son los gingeroles y los sogaoles que le otorgan la propiedad de activar la sensación picante. La variedad de principios activos son los que otorgan al jengibre diversas propiedades y aplicaciones. Cierto es que el jengibre ha sido utilizado como especia y planta medicinal desde la antigüedad. Se tomaba sobre todo como estimulante digestivo y carminativo (que ayuda a expulsar gases). Y en la actualidad es habitual aconsejar extracto de jengibre como remedio preventivo frente a la sensación de náusea. A esta propiedad se le llama antiemética y es útil tenerlo en cuenta cuando se va a realizar un viaje en el que cabe la posibilidad de marearse. Por otro lado, a los gingeroles y a los sogaoles también se les atribuye efecto antioxidante y antiinflamatorio, entre otros. Incluso se está estudiando el potencial anticancerígeno de estos compuestos, cuyo efecto funcional está bien documentado. Incluso así existen algunas ambigüedades que implican la necesidad de más investigación para poder declarar su eficacia. El jengibre puede convertirse en nuestro mejor remedio en invierno, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y expectorantes, podemos hacer frente a cualquier tipo de dolencia respiratoria, ya sea catarro, gripe o un simple dolor de garganta.

También tiene propiedades antisépticas, ayudando a combatir posibles focos infecciosos y ejercen un efecto antitusivo y expectorante sobre las vías respiratorias.

Desde un punto de vista nutricional, el jengibre destaca por su contenido en hidratos de carbono (70%), aunque como se suele consumir en pequeñas cantidades, su contribución calórica es baja. Entre sus micronutrientes, los más notorios son el fósforo, el calcio, el magnesio, y la vitamina C y la A. Teniendo en cuenta sus propiedades, quizá es momento de pensar cómo podemos hacer que esta raíz esté más presente en nuestra dieta diaria.


Isabel López – Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética – Nutricionista consultora de Advance Medical

Etiquetas: Alimentación