Xantinas, ¿las conoces?

De entre las xantinas, destacan la cafeína, la teofilina y la teobromina, aportadas por el café, el té y el cacao respectivamente.

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¿Qué son las xantinas?

Son un conjunto de sustancias con propiedades estimulantes que se encuentran de forma natural en determinadas especies vegetales. De entre las xantinas, destacan la cafeína, la teofilina y la teobromina, aportadas por el café, el té y el cacao respectivamente. También encontramos bases xánticas en el mate, el guaraná y la nuez de cola.

Los granos de café y las hojas de té con los que elaboramos las bebidas estimulantes que forman parte de nuestros desayunos o momentos de deleite social, son los más alimentos con xantinas de consumo más extendido a nivel mundial. El cacao, aunque originario de América, se consume ya en prácticamente todo el mundo, y conforma también una buena fuente de nutrientes.

El mate se consume principalmente en forma de infusiones en América del Sur, y el guaraná, al igual que la nuez de cola, se suele usar como ingrediente en algunas gaseosas y bebidas energizantes.
Las xantinas se distribuyen fácilmente en el organismo, y tienen la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica. Su estructura química es parecida y es por ello que sus efectos son semejantes.

¿Cómo actúan las xantinas?

Las xantinas actúan sobre diferentes sistemas corporales, destacando:

Sistema nervioso central

Estimulan el sistema nervioso central (SNC), en especial la cafeína, seguida de la teofilina, notorias en el café y el té. En este sentido, la teobromina, presente en el cacao, es la base xántica menos activa. Las semillas de cacao, además de contener teobromina también contienen cafeína, aunque en menor cantidad. En dosis moderadas mejoran el rendimiento mental y físico, y mantienen al individuo en un estado de alerta. Se pueden considerar como una droga socialmente aceptada, y puede desarrollarse tolerancia y dependencia, sobre todo a la cafeína. El efecto de la cafeína suele durar entre tres y cuatro horas, aunque depende del ritmo de metabolización de cada persona. Hay que decir que a dosis altas pueden producir ansiedad y disforia, así como trastornos del sueño.

A nivel cardiovascular

Las xantinas, en especial la teofilina y la cafeína, incrementan la frecuencia cardiaca y la presión arterial de forma transitoria. Aspecto a tener en cuenta tanto en personas con hipertensión como en personas con tendencia a la tensión baja.

Sistema respiratorio

Se ha comprobado que la teofilina ejerce un efecto relajante sobre la musculatura lisa bronquial, provocando broncodilatación, y siendo utilizada por vía oral e intravenosa en el tratamiento del asma y de los broncoespasmos.

Sistema renal

La cafeína, y en especial la teofilina, aumentan la diuresis y a su vez la excreción de electrolitos. Se han utilizado para tratar edemas.

A nivel digestivo

La cafeína favorece la secreción de jugos gástricos, y es por ello que puede resultar una sustancia irritante. En personas con tendencia a la acidez se aconseja evitar el café y el té, y sustituirlos por achicoria, malta o infusiones.

Por otro lado, existe una buena relación entre ingesta de cafeína y ejercicio físico, pues hay evidencia de que retarda la sensación de fatiga y aumenta el rendimiento en ejercicio de resistencia aeróbica, aunque dependen de aspectos individuales. Se puede decir que la cafeína es una sustancia ergogénica, sobre todo para deportes de larga duración.

Las xantinas, ya sean en forma de café, té, cacao o bebidas de cola, son sustancias extensamente consumidas. Y al margen de sus efectos positivos, pueden causar dependencia, y un consumo crónico, sobre todo de cafeína, puede llevar a la ingestión de cantidades elevadas produciendo nerviosismo e insomnio, y en situaciones de estrés favorecer cuadros de ansiedad.

Isabel López – Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos – Diplomada en Nutrición Humana y Dietética – Nutricionista consultora de Advance Medical