Saca más partido a los aceites en la cocina

-Es preferible cocinar al vapor, horno o plancha y añadir al final de la cocción pequeñas cantidades de aceite en crudo para aprovechar mejor sus propiedades terapéuticas.

-Debe evitarse que el aceite entre en contacto con el aire y la luz para que no se oxide. Por ello, deberá conservarse en un recipiente bien cerrado y en un lugar oscuro.

-No es conveniente dejar el aceite humeando antes de echar la comida en la sartén. A temperaturas tan elevadas se altera su composición orgánica y se forma una sustancia tóxica, llamada acroleína, perjudicial para la salud.

-Se debe evitar reutilizarlo más de una vez, sobre todo después de 24 horas desde que se ha utilizado, ya que sufre un proceso de oxidación y pierde propiedades nutricionales.

-Es preferible utilizar como aceite de base en la cocina el de oliva. Es más sano, tanto para tomar en crudo como para cocinar, pues es el que mejor soporta temperaturas cercanas a los 200º sin alterarse, algo que no ocurre con otros aceites.