Recetas de segundos platos saludables para Navidad

Seguimos con el segundo post de recetas de Navidad, en este caso os presentamos cinco opciones de segundos platos. Este es el plato más contundente de la comida/cena, por eso también tenemos que buscar que sea saludable y rico al mismo tiempo.

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Las comidas navideñas suelen estar compuestas por segundos platos bastante contundentes. Os ofrecemos recetas de segundos platos saludables.

Pollo al vino dulce con trufas

Pelamos y picamos la cebolla. Pelamos, quitamos las semillas y troceamos los tomates. En una olla calentamos un chorreón de aceite de oliva, agregamos para rehogar la cebolla y los tomates. Cuando estén listos agregamos los trozos de pollo .Dejamos que se dore el pollo. Una vez doraditos volcamos en la olla el vino dulce y añadimos unas láminas de trufas. Dejamos cocer hasta que el pollo este tierno. A mitad de cocción salpimentamos. Cuando el pollo esté cocido, retiramos solo los trozos a una bandeja de servir. Ponemos en un vaso la cucharada de harina y la desleímos con unas cucharadas de la salsa del pollo, removemos para evitar que tenga grumos y lo volcamos sobre toda la salsa que nos quedo en la olla, los removemos y en menos de un minuto la salsa habrá espesado. Volcamos la salsa sobre el pollo de la bandeja.

Pavo relleno de ciruelas y orejones

Los orejones y las ciruelas, se ponen a remojo. Mezclar bien las carnes, sazonarlas con sal, pimienta, nuez moscada y canela, al gusto. Añadir las trufas cortadas en trocitos, los orejones y las ciruelas, mojar este relleno con una copa de brandy y la copa de vino dulce. Introducir este relleno en el pavo y coser las aberturas, dejar reposar un día. Al día siguiente, salpimentar el pavo y ponerlo en una placa de horno con un chorrito de aceite de oliva. Con el horno precalentado a 180º meter el pavo dentro, mientras, cortar en trozos grandes, la cebolla, el puerro, los tomates, ajo, perejil y el laurel. Cuando el pavo esté dorado, se le añade esta mezcla, procurando que quede debajo para que se dore también, procurar que no se queme, si no después amargará la salsa, también añadiremos las carcasas troceadas, para que den sabor. Una vez dorado todo, se moja con la otra copa de brandy y con el cava, dejar reducir. Añadir dos vasos de agua y tapar el pavo con papel de plata y así dejar en el horno una hora y media. Diez minutos antes de este tiempo descubrir el pavo para que quede con un apetitoso color dorado. Con cuidado sacar la placa de horno. Separar el pavo de lo que será la salsa. Ésta la pasáis por un colador chino y la reserváis. Si la salsa queda muy liquida, la podéis ligar o espesar con un poquito de maicena diluida en agua, pero ojo, al verter la maicena, la salsa debe estar hirviendo, si no la salsa sabrá a ésta. Ya solo queda ponerlo en una fuente bonita con un poquito de salsa debajo de la carne y el resto aparte. Como guarnición a vuestro gusto, patatitas asadas, verduras a la plancha, etc. A la hora de trinchar, hacerlo con cuidado, para que no se desmonte el relleno. Primero a lo largo y luego a lo ancho.

Merluza a los tres vuelcos de Martin Berasategui

Ya tenemos la merluza bien limpia y desespinada de la pescadería. Ponemos la paellera a calentar y cuando esté caliente, poner la merluza por la parte que no tiene piel, y lo dejamos 7-8 minutos por este lado. Le damos la vuelta y lo ponemos sobre la piel 8-9 minutos. Mientras laminamos dos ajos y partimos en dos la guindilla, ponemos la sartén al fuego y calentamos el aceite y le ponemos los ajos y la guindilla y dejamos dorar los ajos, todo esto lo vamos calculando cuando le queda por cocinarse unos 2 minutos a la merluza, entonces sacamos la paellera del fuego, y le ponemos a los ajos 2 cucharadas de vinagre de sidra. Siempre que hagas esto fuera del fuego, le damos un meneo y se lo echamos por encima a la merluza, enseguida lo volcamos y volvemos a poner el líquido en la sartén otra vez, y así lo vuelves a repetir 3 veces (por eso se le llama a los 3 vuelcos), y ya le hechas la última y sazonas con sal gorda por encima.

 

Solomillo con salsa de Oporto

Empezamos cortando la carne del solomillo en medallones de 1 cm de grosor. Los salpimentamos. Calentamos una sartén con unas gotas de aceite de oliva y marcamos los medallones a fuego medio por ambos lados hasta que adquieran un bonito color dorado. Sacamos y reservamos. Hay que ir con cuidado de no pasarnos de cocción porque nos puede quedar seco. En la misma sartén donde hemos dorado el solomillo, añadimos un poco más de aceite de oliva y salteamos ajos picados finos, cuando se hayan dorado incorporamos una cebolla y un puerro picadito. Pochamos bien hasta que la verdura se haya puesto transparente. Cortamos un puñado de ciruelas en trocitos y las incorporamos al sofrito. Mezclamos bien. Ahora añadimos una copa de vino de Oporto, mezclamos bien durante 2 minutos y añadimos un vaso de caldo de carne. Dejamos reducir la salsa unos 10-15 minutos y apagamos el fuego. Pasamos la salsa a un recipiente y lo trituramos bien con la batidora. Reservamos. Lavamos bien 4 patatas medianas y las ponemos en un cuenco apto para el microondas. Tapamos el cuenco con papel film y programamos 10 minutos a potencia máxima. Transcurrido el tiempo, lo dejamos templar y quitamos el papel transparente con mucho cuidado porque estará muy caliente. Cortamos las patatas por la mitad, le hacemos unos cortes en forma de rejilla con la punta de un cuchillo y las ponemos boca abajo por la parte de la pulpa en una sartén caliente con un trocito de mantequilla fundida. Las dejamos 3 o 4 minutos sin tocar hasta que estén doraditas.

Bacalao en salsa de marisco

Comenzamos cociendo los mejillones hasta que se abran las cáscaras. Reservamos el agua de cocción para añadir después a la salsa. Lavamos y descabezamos 300gr de langostinos. Picamos las verduras en trozos menudos. En una olla calentamos un chorrito de aceite y pochamos una cebolla, dos puerros, el ajo y 3 zanahorias, el perejil y la sal. Una vez las verduras estén blanditas, añadimos 2 tomates cortados  y sofreímos hasta que estén hechos. Después añadimos a fuego fuerte las cabezas de los langostinos y les damos unas vueltas hasta que se pongan coloradas. Echamos media cucharadita de pimentón, añadimos un tapón de brandy, cocemos unos tres minutos, después un poco del agua de los mejillones y dejamos cocinar durante unos diez minutos más. Cuando la salsa ya esté hecha trituramos con una batidora, pasapuré o robot y colamos por un chino, devolviéndola a la olla. Añadimos los mejillones sin las cáscaras. En una sartén freímos los trozos de bacalao y los añadimos a la salsa para que no se enfríen. Retiramos el aceite y salteamos las colas de langostinos con un poco de sal.