Chocolate, más que un dulce

Cualquier excusa es buena para tomar chocolate, y qué mejor época del año que el otoño para poder disfrutar de este tan apreciado alimento. Un trozo de chocolate negro con una infusión de menta o un vaso de leche caliente con cacao soluble, pueden ser buenas alternativas para entrar en calor en cualquier momento. La esencia del chocolate es el cacao, siendo el ingrediente que le otorga sus mejores cualidades.

Miniatura

El cacao, originario de América central, ha resultado ser uno de los bienes más preciados en una sociedad caprichosa como la nuestra. Y no hemos parado de estudiarlo y analizarlo para conocer y ampliar todas sus propiedades. Que pueda resultar más o menos calórico va a depender de la forma en que lo comamos. No ha de ser un impedimento para incluirlo en nuestra dieta diaria, siempre y cuando lo tomemos con cierta moderación y dentro del marco de una dieta equilibrada.

Propiedades del cacao

La naturaleza antioxidante del cacao

El cacao es rico en flavonoides, sustancias antioxidantes con efecto protector celular. Y por consiguiente, preventivo frente a determinadas enfermedades degenerativas. Por tanto, cuanto más negro y mayor porcentaje de cacao contenga el chocolate o el cacao soluble, mayor efecto antioxidante tendrá.

Fuente de energía

El chocolate es un alimento energético debido a su contenido en grasa y azúcar. Pero tomado con mesura, puede formar parte de nuestra dieta diaria sin entorpecer el equilibrio nutricional. Por otro lado, si queremos saborear el cacao en un formato menos calórico, siempre se puede elegir la opción de cacao soluble, desgrasado y sin azúcar añadido, que combinado con leche caliente es un buen aliciente para empezar con buen ánimo los días fríos de la nueva estación.

Minerales y vitaminas

A nivel mineral, el potasio, el fósforo y el magnesio son los más sobresalientes en el chocolate negro, ocupando el calcio un papel igualmente destacado en el caso del chocolate con leche. Todos ellos, minerales importantes para una correcta transmisión nerviosa y contracción muscular. Motivo suficiente para no renunciar a las propiedades de este alimento en el desayuno o como tentempié, y más si hay una intensa rutina de actividad física por delante. Hay que decir que el contenido vitamínico del cacao es menos relevante que el mineral, aún así es una buena fuente de ácido fólico.

Teobromina

La teobromina contenida en el cacao sería el análogo a la cafeína del café. Se trata de una sustancia alcaloide estimulante del sistema nervioso central, de acción más suave pero prolongada y adecuada para aportar un plus de energía en el desayuno. Como es lógico, cuanta más concentración de cacao, más cantidad de teobromina, por tanto el negro contiene más que el chocolate con leche.

Chocolate para desayunar

Tomar chocolate en el desayuno puede resultar uno de los mejores estímulos mentales y físicos en el inicio de una nueva jornada. Se pueden elaborar diferentes menús, como por ejemplo:

  • Pan con una onza de chocolate negro (se puede calentar el bocadillo en la sandwichera) + zumo de naranja
  • Vaso de leche con cacao soluble (sin azúcar) + cereales o bocadillo
  • Trozo de bizcocho casero con chocolate + café o té con leche
  • Crepe casera con chocolate negro + batido de frutos rojos
  • Galletas de avena con chocolate + café o té con leche

Isabel López – Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos – Diplomada en Nutrición Humana y Dietética – Nutricionista consultora de Advance Medical