Nutriscore: cuatro bulos

Estos días todo el mundo habla de Nutriscore, una suerte de semáforo nutricional que se implantará obligatoriamente a partir del año que viene en los envases de los alimentos.

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El debate y la polémica no se han hecho esperar. Ante los bulos y malentendidos que empiezan a surgir sobre Nutriscore, este artículo pretende aclarar algunos conceptos. Pero antes de meternos en harina, expliquemos de manera sencilla en qué consiste la herramienta.

¿Qué es Nutriscore?

Nutriscore es un sistema diseñado para etiquetar y clasificar a los alimentos procesados en 5 categorías: A, B, C, D y E. La categoría A (verde oscuro) es la más saludable y la E (rojo oscuro), la menos saludable. Esta clasificación se indicará en la parte frontal del envase, es decir, en un lugar bien visible. Este sistema no sustituye al etiquetado tradicional sino que se suma a él: no se eliminarán ni la lista de ingredientes ni las tablas.

¿En qué se basa Nutriscore para decidir la categoría de cada producto?

Nutriscore analiza los elementos que considera favorables y desfavorables dentro del producto. Para entendernos, es como si valorara “cuánto de bueno” y “cuánto de malo” tiene el producto.

Nutriscore considera elementos desfavorables a las calorías, azúcares simples, ácidos grasos saturados y sodio. Por el contrario, considera favorable el contenido en proteínas, fibra y algo muy interesante: el porcentaje de frutas, verduras, legumbres y frutos secos que contiene.

Todos estos parámetros son tenidos en cuenta por un algoritmo y finalmente los productos obtienen una puntuación que los clasifica entre las categorías A y  E.

Los tres bulos sobre Nutriscore

Como comentábamos al principio, la crítica constructiva y destructiva por parte de médicos, nutricionistas y opinólogos varios, no se ha hecho esperar. Todo el mundo tiene una opinión sobre el “semáforo”, pero en ocasiones, poco fundamentada.

Primer bulo

“Es un sistema que ha inventado la industria para poder seguir engañando con sus productos”

ERROR: La idea original de Nutriscore surge en un trabajo de un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford. Este trabajo está basado en guías nutricionales y estudios epidemiológicos para determinar qué alimentos y en qué cantidades pueden ser más saludables. La OMS también ha valorado positivamente Nutriscore.

Segundo bulo

“Es un sistema basado en raciones y la industria puede aprovechar para estipular las raciones que crea conveniente y que así los números le sean favorables”

ERROR: En Nutriscore la valoración se hace por 100 gramos, no por ración.

Las personas que hacen esta afirmación confunden Nutriscore con otro sistema llamado “Etiquetado Nutricional Evolucionado” (ENL). En esta herramienta, que sí valora raciones, no se evalúa el producto global sino su composición por separado en grasas, grasas saturadas, azúcares y sales. Aunque cinco grandes multinacionales de la alimentación han propuesto este sistema, finalmente el Ministerio de Sanidad ha decidido que obligatoriamente sea Nutriscore el que aparezca en el etiquetado.

Tercer bulo

Este sistema va a confundir más que ayudar al consumidor”

ERROR: Aunque se trata de una opinión que cualquiera puede lanzar al aire, la evidencia científica apunta hacia lo contrario. Algunos estudios realizados indican que Nutriscore mejora nutricionalmente en un  +9,3% la media de las cestas de la compra de los participantes. Otros sistemas varían de 2,9 al 6,6%. Por tanto, no hay indicios para pensar que este sistema vaya confundir más que ayudar al consumidor.

Cuarto bulo

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"El aceite de oliva tiene categoría D"

Los titulares de prensa han repetido hasta la saciedad que el aceite de oliva se clasificaría dentro de la categoría D. Esto ha levantado ampollas ya que el aceite de oliva virgen se considera una grasa culinaria cardiosaludable y de elección. ¿Cómo es posible que obtenga una mala puntuación? En realidad, esto no sucederá así. El propio Ministerio de Sanidad ha aclarado el pasado 17 de noviembre que Nutriscore solo se aplicará a los alimentos con más de un ingrediente. Ni el aceite de oliva, ni la leche, ni los huevos ni la miel entran dentro de la clasificación. Desde el Ministerio de Sanidad también han informado de que Nutriscore se ajustará a la dieta mediterránea. 

Conclusiones

Nutriscore es un sistema imperfecto pero en mi opinión se trata de un paso muy positivo por dos razones principales:

  1. Los productos ultraprocesados hipercalóricos, ricos en azúcares y grasas saturadas (como la mayoría de la bollería industrial) estarán en las categorías D y E. Que este tipo de productos tenga un “color rojo” claro, puede disuadir al consumidor de su ingesta.
  2. Los productos con “color rojo” generarán cierto rechazo por parte del consumidor y la industria, de algún modo, tendrá que ponerse las pilas mejorando su composición nutricional para mejorarlos.

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Artículo elaborado Marián García, Doctora en Farmacia y dietista-nutricionista. Compagina la docencia en el Grado de Nutrición en la Universidad Isabel I con la divulgación en diversos medios como La 1 (Saber vivir), La 2, RNE o el periódico 20minutos. Es autora de varios libros y del blog Boticaria García que recibe más de un millón de visitas mensuales.