Alimentos de temporada para tu cesta de la compra

La mostaza, el garbanzo, la merluza o la levadura de cerveza son alimentos saludables y perfectos para incluir en tu cesta de la compra del mes de septiembre.

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Mostaza

La mostaza es una pasta que se elabora con las semillas de plantas como la Brassica nigra (mostaza negra), la Sinapis alba (mostaza blanca o amarilla) y la Brassica juncea (mostaza marrón). Aunque existen más de cuarenta tipos diferentes, las más utilizadas a nivel culinario son estas tres. A estas semillas se les añade vinagre, sal, agua y otras especias, y en muchas salsas de mostaza se combinan con otras variedades. Las semillas contienen un compuesto llamado sinigrina que, tras la molienda y en presencia de agua, da lugar a la esencia de la mostaza que le otorga ese sabor fuerte y tan característico. La salsa de mostaza contiene un porcentaje de agua elevado (75-85%) y no resulta muy calórica, aunque todo depende de los ingredientes que se han añadido en su elaboración. Destaca su alto contenido en sodio, aspecto a tener en cuenta en las personas con hipertensión u otras enfermedades en que se ha de controlar la presencia de este mineral en la dieta. También aporta potasio, fósforo, vitamina C, y pequeñas cantidades de algunas vitaminas del complejo B. Se suele añadir a los platos para acompañar a carnes y algunos pescados. Es, asimismo, la base de algunas salsas, como vinagreta o mayonesa, para aliñar ensaladas o condimentar platos muy diversos. Los granos enteros aromatizan marinadas, salsas y curris.

 

Garbanzo

El garbanzo es el fruto de la planta Cicer arietinum, especie leguminosa muy consumida en la cuenca mediterránea. A nivel nutricional es un alimento que destaca por su contenido en hidratos de carbono  complejos (de absorción lenta), y por tanto resulta un alimento energético. También es buena fuente proteica, pero de bajo valor biológico pues su composición en aminoácidos es incompleta, siendo deficitario en metionina. El consumo habitual favorece el tránsito intestinal por su alto contenido en fibra. Asimismo, aporta micronutrientes como potasio, fósforo, magnesio, calcio, y dosis más discretas de ácido fólico, vitamina B1, B2 y B3. Antes de llevar a cocción, los garbanzos se ponen en remojo para ablandarlos y potenciar la actividad de enzimas que reducen las concentraciones de sustancias antinutritivas y así favorecer el inicio de la hidrólisis de su contenido en proteínas y almidón. Los garbanzos se preparan como otras legumbres, pero no se deshacen durante su cocción. Se pueden consumir de muchas formas, en estofados, en ensalada, en humus y en falafel (albóndigas fritas).

 

Merluza

Dentro de la misma especie, encontramos pescadilla y merluza, que se diferencian por el tamaño, considerándose pescadilla las piezas con gramaje no superior a 1-1,5Kg. Constituye una buena fuente de proteínas de alto valor biológico, y además contiene poca grasa (2-3%); por tanto, es un alimento muy socorrido en dietas de control de peso. Aporta vitaminas del complejo B como la B1, B2, B3, y B12, siendo ésta última importante en la formación de glóbulos rojos y síntesis de neurotrasnmisores. Con respecto a los minerales, destacan el potasio, el fósforo, el sodio, y cantidades más discretas de calcio y magnesio. Se puede adquirir fresca o congelada, pues actualmente existe una amplia gama de productos congelados y ultracongelados de gran calidad. Hay muchas especies de merluza que abarcan varios continentes, y es uno de los pescados blancos más consumidos en nuestro país. De suave sabor y textura agradable, se le extraen fácilmente las espinas y permite preparaciones deliciosas muy bien aceptadas también por los pequeños de la casa.

 

Levadura de cerveza

La levadura de cerveza surge como producto secundario del proceso de fabricación de la cerveza. Está compuesta por Saccharomyces ceriviciae, levadura utilizada en la fermentación de la malta. La levadura de cerveza destaca por su contenido en vitaminas del complejo B, constituyendo un complemento alimentario al que se recurre en épocas de mayor desgaste físico y mental. Estas vitaminas, en su conjunto, son fundamentales para el sistema nervioso central y el metabolismo energético. Las vitaminas del complejo B son hidrosolubles, y se eliminan con facilidad sin dar problemas de acumulación. También contiene proteínas de buena calidad biológica, y puede ser una buena alternativa para incluirla en la dieta habitual. La levadura de cerveza viva tiene efecto probiótico además de nutritivo, favoreciendo el  equilibrio de la microbiota intestinal. Su sabor es amargo debido a los restos de lúpulo, que contiene aceites esenciales responsables del amargor a la cerveza. Se puede encontrar en diferentes formas, siendo los copos de levadura de cerveza una opción agradable para tomarlos incorporados a yogures, zumos y algún postre.