La báscula no dice toda la verdad cuando nos ponemos a dieta

Pesarnos no siempre refleja fielmente si estamos perdiendo peso. Aprende a leer los números de la báscula.

Miniatura

Cuando queremos perder unos kilos la báscula se suele convertir en esa indeseada amiga que nos acompaña casi a diario. Pero la báscula no siempre nos dice la verdad sobre si estamos perdiendo peso, hay cosas que no tiene en cuenta y por eso se puede desvirtuar el proceso de pérdida de peso.

¿Por qué la báscula puede engañarnos respecto a nuestro peso?

El peso puede fluctuar entre 1-2 kilos a lo largo del día. Depende mucho de cuándo nos pesemos y en qué condiciones. No es lo mismo pesarse recién levantado que justo después de comer o de hacer ejercicio. Lo importante es pesarse siempre en las mismas condiciones, para que así el dato sea lo más fiel posible.

Aún así, incluso lo que comamos ese día puede marcar que retengamos más líquido y pesemos más, no siendo algo real, sino temporal, pudiendo pensar que hemos engordado o no hemos perdido peso, cuando realmente lo que ocurre es algo temporal.

Lo importante no es perder kilos, sino perder grasa

Cuando en la báscula vemos que hemos perdido un kilo, de buen seguro que nos ponemos muy contentos. Pero lo realmente importante es saber de qué hemos perdido ese kilo.

Como hablábamos antes, podemos perder un kilo de líquido, que podemos recuperar fácilmente. O podemos perder un kilo de músculo, algo que no nos beneficia, ya que el músculo es un tejido activo y no conviene perderlo. Lo importante es perder ese kilo de grasa, ahí si podemos estar contentos de que la báscula marque menos.

Entonces ¿cómo sé qué pierdo peso de forma correcta?

Hay dos métodos que no suelen fallar: la talla de la ropa y el espejo. Cuando tienes unos pantalones de una talla que te quedaba justa y poco a poco ves que los pantalones te quedan bien, no hay duda de que se está perdiendo grasa.

Y el espejo tampoco engaña, podemos ver cómo evoluciona nuestra figura fácilmente. Una buena idea puede ser tomarte fotos de forma periódica para así comprobar cómo va evolucionando tu figura.

Por eso, cuando utilices la báscula, intenta utilizarla bien y toma con pinzas el dato que te da. No hagas caso de los números de un día para otro, ten más en cuenta los números de una semana a otra o de un mes a otro, ahí sí podemos apreciar si hay pérdida de peso o no. Pesarse sí, pero con cabeza.

Etiquetas: IMC