La cesta de la compra en noviembre

Rambután

Fruta tropical cuyo origen está en la zona del sudeste asiático, concretamente Malasia. Es una fruta de aspecto muy extraño, pues tiene la piel recubierta de pinchos erizados que le dan la apariencia peculiar. Es una fruta refrescante de pulpa blanca con una buena proporción de agua, en la que destaca su contenido en vitamina C y potasio principalmente. Es una buena elección como fuente de vitamina C, vitamina hidrosoluble con capacidad antioxidante y protectora celular que interviene en la síntesis de colágeno y es fundamental para el mantenimiento de huesos, vasos sanguíneos y dientes. Según la variedad, el sabor del rambután puede variar y resultar dulce, ácido e incluso agrio.

Brócoli

El brócoli es una verdura de la familia de las crucíferas originaria del mediterráneo oriental e Italia. Es buena fuente de vitaminas C, E y K, folatos y minerales, pero destaca por su contenido en glucosinolatos, compuestos que también se encuentran en otras verduras de la misma familia, y que en parte son responsables del sabor característico de estas verduras. Estos componentes bioactivos han demostrado tener un efecto beneficioso sobre la salud por ser protectores celulares, y es por este motivo que en muchas ocasiones recibe el adjetivo de verdura depurativa. Es una verdura que se puede consumir de formas muy diversas: cocida, macerada, con bechamel o en crema.

Pan integral

Los cereales y sus derivados, entre los que se encuentra el pan, constituyen una de las bases de la dieta mediterránea. El pan ayuda a completar la dieta diaria equilibrada aportando hidratos de carbono. El pan integral se elabora mezclando harina de trigo no refinada, sal y agua, a los que se añaden especies de levaduras responsables de su fermentación. El pan integral auténtico es una buena fuente de fibra y aporta más vitaminas del grupo B y sales minerales. No obstante, vale la pena diferenciar entre el pan naturalmente rico en fibra, por estar elaborado a partir de verdadera harina integral de grano entero de trigo y el pan blanco con alto contenido en fibra o pan pseudo-integral, al que se le ha añadido fibra artificialmente en forma de salvado de trigo. Este último es el que habitualmente se vende en panaderías, y contiene más fibra que el pan blanco, pero no más cantidad de nutrientes pues no contiene todas las capas externas del grano que son una buena fuente nutricional y enriquecen el alimento.

Germinados de alfalfa

La alfalfa pertenece a la familia de las leguminosas y su procedencia es Asia y África del Norte. A nivel de nutrientes, los germinados de alfalfa son más ricos de lo que aparecen, pues contienen una buena fracción de naturaleza proteica (aminoácidos y enzimas), así como una rica mineralización (el potasio, magnesio, calcio, hierro y cinc) y contenido vitamínico (C, B, A, E y K). Sus componentes enzimáticos otorgan a los germinados de alfalfa la capacidad de mejorar la digestibilidad del alimento. Además aportan muy pocas calorías y una cantidad alta de fibra, por lo que se pueden incluir en dietas de control de peso. Tienen un sabor suave, fresco y discretamente dulce, y por ello son muy fáciles de combinar con diferentes alimentos, proporcionando un valor nutricional añadido a los platos. Se pueden consumir en ensaladas y añadirse a platos cocinados, pero también en bocadillos, tortillas y aperitivos.

Equipo de Nutrición Advance Medical