La cesta de la compra en noviembre

Castaña

Alimento típico del otoño, en ella predomina su contenido en hidratos de carbono complejos y azúcares, mayor que en otros frutos secos. Tiene, eso sí, menos grasa y un contenido en agua superior. Esto, unido a su aporte de potasio y folatos la convierten en un fruto seco poco calórico en comparación al resto. Así, aunque se ha de controlar su consumo en caso de diabetes, no tienen por qué eliminarse si se sigue una dieta adelgazante o de control de peso. Se pueden tomar solas, crudas o asadas, y además tienen muchas aplicaciones culinarias en puré, formando parte de rellenos, como guarnición en ensaladas?)

Boniato

Como la patata, forma parte del grupo de los tubérculos. Su composición es similar a ésta pero es más calórico ya que contiene mayor proporción de hidratos de carbono complejos. Por tanto, han de controlar su consumo las personas diabéticas. En cuanto a vitaminas, cabe mencionar su contenido en betacaroteno (provitamina A). También aporta más vitamina C que la patata, así como vitamina E y ácido fólico. En crudo es indigesto, por eso se toma cocinado, en especial asado al horno.

Rábano

Verdura que se caracteriza por su bajo aporte calórico, gracias a su elevado contenido en agua, lo que, junto a su riqueza en potasio explica su efecto diurético. También aporta hidratos de carbono y fibra. En cuanto a vitaminas, destaca la vitamina C, antioxidante, y los folatos, que intervienen en la formación de glóbulos blancos y rojos. Otro mineral que también abunda en el rábano es el yodo, indispensable para el buen funcionamiento de la tiroides.

Chirimoya

Su principal componente es el agua, seguido de los hidratos de carbono, en especial, glucosa y fructosa, que hacen que su valor energético sea alto. Es pobre en grasas y una buena fuente de potasio y vitamina C, así como de fibra, conveniente para las personas que sufren estreñimiento. Sola resulta deliciosa, pero también se utiliza para preparar batidos, helados y compotas.

Equipo Nutrición Advance Medical