Engordar haciendo dieta, ¿qué hago mal?

Cuando queremos perder peso lo queremos hacer de manera rápida y en la mayoría de las ocasiones obviando la visita a un profesional de la nutrición.

Errores en la dieta

Uno de los errores que cometemos siempre que tenemos la pretensión de perder peso  y que nos hace engordar, es la de querer hacerlo de manera rápida, perder muchos kilos en poco tiempo y sin pasar primero por la consulta de un nutricionista.

No escoger la dieta más adecuada y saltarse comidas

Llegados a este punto, solemos fiarnos de la opinión de un familiar, amigo, conocido que haya seguido una dieta para adoptar nosotros la misma. Este es un error muy común que cometemos ya que lo que les puede ayudar a perder peso a los demás puede resultar poco efectiva con nosotros ya que cada cuerpo actúa y reacciona de forma diferente.

Igual de malo es seguir la dieta de los “conocidos”, que seguir cualquier dieta extrema que aunque puede resultar muy efectiva en un primer momento, a la larga producen lo que se conoce como efecto rebote y se suele recuperar el peso que se ha perdido en la primera fase.

Lo ideal es seguir una dieta en la que la ingesta de calorías sea menor de las que quemamos con nuestra actividad diaria y basada en alimentos saludables que cubra nuestras necesidades nutricionales.

Que nos encontremos bajo las directrices de una dieta no significa que nuestras comidas sean aburridas y monótonas. Una pauta que debe seguir una dieta equilibrada es la variedad de los alimentos que consumimos. Cuanto más variada sea nuestra alimentación, menos sensación de  estar haciendo dieta tendremos, y más fácil será seguir las pautas estipuladas.

Otro de los errores más extendidos es la de que cuanto menos se coma, más peso se pierde. Al contrario de lo que pensamos, saltarse comidas puede acarrear el efecto contrario, ganar peso.

Lo aconsejable en todas las dietas, es realizar cinco comidas al día entre las que no deben de pasar más de tres o cuatro horas entre ellas.

No comer lo suficiente

Junto con el anterior consejo de realizar cinco comidas al día, pasar hambre es otro mal hábito que debemos eliminar en el caso de que queramos perder peso es el de pasar hambre haciendo dieta.

Debemos procurar elegir alimentos que nos sacien y que nos aporten pocas calorías y consumir productos de alto poder nutritivo. Es mejor realizar la selección de alimentos en casa, alejados de cualquier tentación que nos pueda asaltar durante la compra.

No solo saltarse las comidas o no comer lo suficiente puede alterar nuestro intento de perder peso. Picar entre horas también puede convertirse en un enemigo para nuestra dieta ya que en la mayoría de las ocasiones en las que picamos entre horas lo hacemos de manera poco saludable con lo que ingerimos alimentos con poco valor nutritivo como pueden ser los snacks, tanto dulces como salados.

Como hemos mencionado anteriormente, es un error pensar en perder peso en muy poco tiempo. Debemos evitar estar pesándose a todas horas. La medición del peso de la persona que realiza la dieta debe hacerse siempre en las misma condiciones, a la misma hora y utilizando la misma báscula.

No hidratarse lo suficiente y no controlar el exceso de azúcar y sal

Cuando estamos inmersos en la bajada de peso siguiendo las directrices de una dieta, uno de los factores que debemos tener en cuenta es la ingesta suficiente de líquidos. La hidratación es esencial en la quema de calorías, hace que nos sintamos más saciados y ayuda a eliminar toxinas que nos van a ayudar a adelgazar.

Lo ideal es beber una media de 2 a 3 litros diarios sin excederse ya que la ingesta más allá de los 4 litros diarios hará que junto con la orina expulsemos nutrientes necesarios para nuestro organismo junto con el trabajo extra que estaremos forzando realizar a nuestros riñones.

En toda dieta, existen sustancias de las que debemos tener cierto control en la cantidad que consumimos como son la sal y el azúcar. Por una parte, la sal retiene líquidos y el azúcar nos aumenta los niveles de insulina.

Estos alimentos nos provocan hiperglucemia, y eso hace que tengamos un pico de energía tras la ingesta y posteriormente un amento en el hambre lo que nos provocará la necesidad de comer o picar algo entre horas.

En toda dieta tenemos que reservar un tiempo o unas ocasiones en las que podamos realizar excepciones y consumir algún producto poco saludable. El problema comienza cuando las excepciones se convierten en una regla general y abusamos de los alimentos poco saludables y con poco valor nutricional.

 

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