Enemigos de los huesos, conócelos

La mayoría del fósforo se encuentra junto con el calcio formando el hueso, y ha de darse un equilibrio en el metabolismo fósforo-cálcico para que los huesos se encuentren en buen estado. Cuando este equilibrio se rompe a favor de un aumento de fósforo y en detrimento del calcio puede favorecer la desmineralización del hueso. El fósforo es un mineral que se encuentra en muchos alimentos (carne, pescado, legumbres), pero también en aditivos alimentarios y bebidas carbonatadas, que pasan desapercibidos.

Por otro lado, aunque resulta complejo establecer una relación entre la ingesta proteica y la salud ósea, se sabe que una dieta hiperproteica (más de 1,5 g de proteína por kilo de peso) a largo plazo puede favorecer la pérdida de masa ósea. Este tipo de dietas crean un medio ácido que el organismo intenta compensar movilizando el calcio de los huesos hacia la sangre para neutralizar la carga ácida, produciendo una disminución del calcio en los huesos.

Algunos compuestos como la cafeína y los fitatos (en la fibra), consumidos en abundancia, pueden interferir en la absorción intestinal del calcio. Sin embargo, una ingesta moderada no parece tener efectos negativos.

Por último, no está de más recordar que el consumo elevado de alcohol inhibe a los osteoblastos, que son las células formadoras del hueso, algo importante a tener en cuenta sobre todo en la adolescencia, cuando el cuerpo aún está en etapa de crecimiento.

Equipo Nutrición Advance Medical