Diferencias entre exprimir, licuar y presión en frío de fruta

Existe un debate recurrente durante los últimos años en torno a los zumos y licuados y los beneficios de su ingesta. Descubre las últimas técnicas y si son o no tan saludables.

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La fruta es un pilar fundamental en una dieta saludable. Su consumo puede realizarse de manera sólida, mordiendo directamente la pieza entera de fruta o cortándola en trozos, como líquida, extrayendo el zumo de la fruta a base de exprimir, licuar o mediante el prensando en frío.  Será la conservación de todos los nutrientes de la fruta, el factor clave para que nos decantemos por una manera u otra de consumir de la fruta.

En los últimos años, la moda de los zumos y licuados está en auge: antioxidantes, adelgazantes, detox, energéticos… los hay de todos los tipos. La técnica para prepararlos más de moda es la presión en frío, conocido también como “cold pressing “.

Cómo obtener el zumo de las frutas

Antiguamente las posibilidades se reducían a dos, o consumíamos la fruta directamente o utilizábamos el exprimidor manual y la convertíamos en un exquisito zumo que siempre venía con una cantidad de pulpa que dependía de la calidad del exprimidor que tuviésemos.

Con el paso del tiempo, el mercado nos ofrece un sinfín de pequeños electrodomésticos que amplían el abanico de posibilidades del consumo de la fruta y en muchos casos de la verdura.

Los exprimidores modernos, han dejado de ser manuales y facilitan su uso puesto que solo hay que cortar la pieza de fruta por la mitad y empujarla contra la zona puntiaguda que al detectar la presión girara y obtendrá el líquido separándolo de la pulpa.

En cambio, las licuadoras funcionan de diferente manera, son electrodomésticos que utilizan una serie de cuchillas a velocidades altas, alrededor de 6000 a 13000 para que el resultado pase por un filtro y obtengamos el resultado final.

Por último, actualmente existen también pequeñas máquinas de presión en frío que funcionan de manera totalmente contraria a las licuadoras. En este caso la pieza de fruta que introducimos se prensa a bajas revoluciones, hablamos de 40 a 50 revoluciones por minuto,  utilizando un molino helicoidal y tras el paso por un filtro, se obtiene el líquido final.

Diferencias entre licuar la fruta y el prensarla a baja temperatura

Las principales diferencias entre licuar y el prensado en frío son como la manera de obtener el zumo de fruta. Las altas velocidades de las cuchillas de la licuadora para cortar el alimento hace que se éste se exponga a elevadas temperaturas lo que facilita que se pierdan nutrientes termosensibles, es decir, muchas de las vitaminas.

Además la dispersión de gotas en el aerosol por la centrifugación a esas altas velocidades, produce oxidación, con lo que su consumo debe realizarse poco después de obtener el líquido, lo que descarta la conservación en la nevera.

Por su parte, las máquinas de prensado en frío utilizan un sistema de alta presión que corta las frutas y verduras sin calentamiento, creando inicialmente una pasta con las frutas y las verduras, y después la aplasta a alta presión extrayendo así hasta su última gota, incluida la de la pulpa. Al parecer reduce la oxidación de los alimentos, conservando así al máximo sus nutrientes, y como consecuencia sus propiedades y permitiendo un consumo posterior o un almacenamiento temporal en la nevera.

¿Realmente es tan beneficioso para la salud?

A los zumos de presión en frío se les reconocen ciertas ventajas, pues aparentemente sí mantienen mejor sus vitaminas y mayor cantidad de fibra versus los zumos tradicionales y, por supuesto, versus los zumos envasados. Además, la ventaja de poder incluir cualquier tipo de verdura y dar mayor variedad a los zumos es una buena opción. Si se compara con otros zumos existentes en el mercado, será el más parecido a la fruta entera. Eso sí, no debemos caer en el engaño de creer que es lo mismo que tomar una pieza de fruta entera ni tampoco pasarnos al extremo de seguir dietas excluyentes a base de licuados durante varios días para mejorar nuestra salud, pues será la combinación de dieta bien planificada y equilibrada, además de practicar ejercicio y no consumir tóxicos la que nos mantendrá en un buen estado de salud.

Cómo introducir los zumos en la alimentación habitual

Una buena manera de introducirlo en la alimentación habitual es escogerlo como una bebida saludable que sustituya a otras que son perjudiciales como las bebidas azucaradas o energéticas en momentos de ocio, pero nunca en sustitución de las piezas de fruta enteras. Cabe recordar que los zumos de fruta, sean del tipo que sean, aportarán mayor cantidad de azúcar que si los que escogemos son sólo a base de fruta. Es decir, en vez de comernos una pieza de fruta entera, con el licuado somos capaces de tomarnos perfectamente tres piezas de fruta, por lo que se aporta el azúcar y las calorías de tres piezas, no de una sola.

 

Mónica Carreira - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Especializada en nutrición pediátrica y deportiva