Diferencias entre comerse y beberse la fruta

Igual nunca te lo has planteado pero es interesante hacerse esa pregunta, el comer o beber una fruta afecta a la cantidad y tipo de nutrientes que estamos ingiriendo, sobre todo a nivel de fibra y minerales.

Por ejemplo, me como una naranja y estoy ingiriendo unas 125 kcal, pero además como estoy metiendo en el cuerpo no sólo zumo sino la capa que recubre los gajos, estoy ingiriendo unos 4-6 gramos de fibra más los minerales.

Si me bebo un zumo de naranja utilizaré mínimo dos naranjas, con lo cual el consumo calórico es mayor, el aporte de azúcar también (recordemos que las frutas tiene mucho azúcar en forma de fructosa) y le estoy quitando gran parte de la fibra y minerales que tiene al colar el zumo.

En definitiva, comer la fruta sin pelarla suele aportar más cantidad de fibra y minerales que es lo que más se pierde cuando hacemos un zumo y quitamos cubiertas, donde sólo hay parte líquida y hay mayor concentración calórica a causa del azúcar.

En cuanto a las vitaminas, si son vitaminas hidrosolubles no hay problema, como el caso de la vitamina C, porque estarán tanto en el zumo como en la fruta cruda igualmente.

Otro aspecto es la sensación de saciedad. Comerse una fruta cruda por el hecho de masticar y de tener más fibra da una sensación de saciedad mayor y luego no tendremos tanta hambre, cosa beneficiosa si no queremos ingerir tantas calorías. Por el contrario beber zumo no ocasiona tanta saciedad, con un poco de sed podemos bebernos de medio a un litro, y esto es ingerir de 3 a 8 veces más calorías.