Desperdicios: no tires alimentos a la basura

Te enseñamos a reducir los desperdicios alimenticios que generas. Aprende a aprovechar los alimentos antes de tirarlos a la basura.

Miniatura

Cuando comemos, puede ser que no nos apetezca todo lo que tenemos en el plato. En ese momento, estamos generando residuos alimenticios. La cifra de los mismos está aumentando.

  1. ¿Quién los genera?
  2. Trucos para no generarlos en el colegio
  3. Evitarlos en casa

¿Quién genera desperdicios en España y el mundo?

En 2016, se desperdiciaron 7,7 millones de toneladas de alimentos en España 2016, y este año se ha alcanzado la cifra de 9 millones de toneladas de alimentos desperdiciados, y la cifra va en alza y aunque los supermercados y fabricantes son los responsables del 60% de estas cifras, una parte importante del alimento desperdiciado proviene de los comedores escolares.

Por este motivo en la actualidad existen varias iniciativas para evitar el despilfarro de alimentos en los comedores escolares. La Comisión de Educación del Congreso de los Diputados se ha interesado por las iniciativas que se están llevando a cabo y tienen interés en incorporarlas al Pacto de Estado por la Educación. Según la propuesta, el excedente de carnes, pescados, legumbres… sería seleccionado y se congelarían a –18ºC, envasados en condiciones óptimas y con el etiquetado correspondiente que incluya el tipo de alimento, la cantidad, la fecha de congelación y la fecha de entrega. Quedan excluidos lógicamente alimentos con alto riesgo de ser toxo-infeccioso como: huevos, carnes o pescados crudos…

Trucos para no generar desperdicios en el colegio

Hasta que la ley no se modifique pueden realizarse diferentes estrategias desde los colegios para ayudar a reducir el despilfarro de comida. Además, responderemos a la pregunta ¿cómo hacer que los niños coman? ya que daremos pautas para una alimentación más apetecible:

  • Plantear el horario de la comida después de haber jugado un rato en el recreo
    • Un estudio realizado en 151 escuelas por la Universidad de Illinois demostró que los niños que salían al recreo antes de comer desperdiciaban menos comida que los que comían antes del recreo, reduciendo los desperdicios en un 30%.
  • Facilitar un tiempo suficiente para comer
    • Se ha demostrado que alargar el tiempo de comida sólo en 10 minutos reduce el desperdicio en 1/3 de la cantidad del plato.
  • Permitir a los niños escoger la ración que quieren comerse, respetando su sensación de saciedad.
    • De este modo, el niño come la cantidad que necesita y no se desperdician raciones si éstas son demasiado grandes.
  • Hacer partícipes a los niños en la elección de semanas temáticas destacando culturas alimentarias de diferentes países.
  • Utilizar estrategias creativas.
    • Las mismas pueden ser colocación de los platos, colores, etc… Esto facilita el aumento de elecciones saludables.
  • Poner en marcha estrategias de reutilización de alimentos en otras actividades del colegio.
    • Algunos ejemplos son utilizar los excedentes de alimentos para proyectos de cocina en el aula.
  • Establecer contacto con agricultores de la zona o bien crear espacios en el patio para proyectos de compostaje para abonar los huertos.
  • Establecer contacto con bancos de alimentos de la zona
    • Los mismos recogerán la comida sobrante después de cada comida.

Seguir este tipo de estrategias no sólo ayuda a no desechar comida, sino que permitirá facilitar a los educadores, planificadores de menús y a los responsables de la alimentación infantil, crear hábitos saludables para que los niños se alimenten adecuadamente dentro del ámbito escolar.

Evitar los desperdicios en casa

En España se tira una media de 1,3 Kg de alimentos en buen estado a la semana. Realizando pequeñas acciones cotidianas podemos reducir el desperdicio de comida:

  • Reducir las cantidades y las porciones
    • Esto hará que no se desperdicie tanta comida. Además, combatiremos la obesidad infantil. Si uno se queda con hambre, siempre puede tomar mayor cantidad de fruta de temporada en el postre.
  • Reutilizar las sobras
  • Potenciar el consumo de frutas y verduras “feas”
    • Suelen desecharse por su mal aspecto aún siendo igual de válidas nutricionalmente hablando que frutas con mejor aspecto.
  • Revisar el frigorífico habitualmente
    • Muchas veces nos olvidamos de determinados alimentos que están en el fondo del cajón y cuando nos damos cuenta están estropeados. Revisar habitualmente evitará que se “echen a perder”.
  • Consume los alimentos que compraste antes
    • Cuando compres alimentos nuevos para la despensa, saca los anteriores, y coloca estos al fondo, y de este modo siempre consumirás los que tienen una caducidad más temprana.
  • Dona lo que sobra
    • Si, por ejemplo, has comprado unas naranjas de las que te vas a comer antes de que se pongan malas repártelas entre familiares, amigos, vecinos… No las tires.

Mónica Carreira - Diplomada en Nutrición Humana y Dietética - Máster en Nutrición Pediátrica - Nutricionista consultora de Advance Medical