Lucía mi pediatra: Comedor escolar

Ante el revuelo en los medios sobre el exceso de verduras en un comedor escolar, nos hemos hecho la siguiente pregunta: ¿es ese el verdadero problema? Lucía mi pediatra nos lo explica en este artículo.

comedor escolar

Hace unos días saltaba la noticia en los medios en la que un grupo de familias protestaba en un colegio español ya que consideraban que a sus hijos les daban de comer demasiadas verduras en el comedor.

¿Es el exceso de verdura el problema del comedor escolar?

“¡Que les den verduras, pero no en exceso, que no les conviertan en vegetarianos! ¡Creemos que se las dan porque son más baratas que un filete!» decía una madre.

Al leer detenidamente la noticia una encuentra puntos en los que efectivamente son objeto de mejora y otros en los que definitivamente debemos hacer un acto de reflexión.

Antes de nada, recordemos que las verduras no son el problema en España. El problema son las altas tasas de sobrepeso y obesidad infantil que tenemos, exactamente un 41% de los escolares.

Esto supone que casi uno de cada dos escolares tiene exceso de peso.

Si además le sumamos que el 88% de las familias con niños con sobrepeso, consideran que sus hijos tienen un peso normal, entonces el problema se hace mayor.

No parece que estemos haciendo las cosas bien, y además ni siquiera nos estamos dando cuenta.

Ahora bien, los padres de la noticia argumentan que las verduras que les sirven a diario son muy poco atractivas y muy poco elaboradas. Desgranando este punto recordemos que tanto niños como adultos debemos comer verduras y frutas a diario, sí. Pero cierto es que con 7-8 años es difícil que los niños se coman un plato de acelgas hervidas sin más.

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Recomendaciones para una buena alimentación en el comedor escolar

Creo que debemos recuperar el sentido común y tener claros los conceptos para garantizar una adecuada alimentación:

  • Respetar el plato de Harvard: mitad de la ración verdura y/o fruta, un cuarto proteína y un cuarto, cereal a ser posible integral.
  • Eliminar de los comedores escolares los postres azucarados: batidos, natillas, flanes… ¿Qué problema hay con darles de postre fruta? Una fruta cada día. ¿Habrá mejor hábito que este?
  • Raciones pequeñas pero atractivas a la vista. Vamos a esmerarnos un poco más en las verduras, acompañarlas de otros alimentos que les gusten como la pasta o el arroz. Los niños también comen por los ojos por lo que la presentación es importante.
  • Eliminar las máquinas de vending de los colegios e institutos donde lo único que pueden comprar es bollería, snacks, galletas, refrescos y zumos.
  • Eliminar de los almuerzos escolares las galletas, la bollería y los zumos. Es difícil hacer entender a tu hijo que lo ideal es que se coma su bocata o su fruta en el almuerzo, cuando el resto de los compañeros comen chocolatinas, magdalenas o zumos. Juntos es más fácil conseguir el objetivo.
  • El problema no son las verduras: cuantas más y más variedad, mejor. Eso sí, atractivas a la vista y sabrosas al paladar.
  • Eliminar fritos del comedor: Nuggets, croquetas, baritas de merluza…
  • Fomentar el consumo de pescado, cuánto más mejor. Más pescado que carne, más carne de ave que roja. Limitando el consumo de carne roja a una vez a la semana. Respecto a la carne procesada (embutido, jamón de york, mortadela, bacon), cuanto menos mejor.
  • Fomentar el plato de cuchara: garbanzos, lentejas, habichuelas, guisantes. Las legumbres son excelente alimento con alto valor nutricional para niños y adultos. ¡Volvamos a los platos que nos preparaban las abuelas hace años!
  • Y al terminar de comer, salir al patio a jugar, a correr, a saltar, a bailar… a lo que sea, pero en movimiento. ¿O qué hacíamos nosotros en el colegio tras el comedor cuando éramos pequeños?

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¿Lo veis tan difícil? Yo creo que no. ¿Qué me decís? ¿Lo intentamos?


 

Artículo elaborado por Dra. Lucía Galán Bertrand. Pediatra y escritora.