El contenido de colesterol en la alimentación: ¿hay que tenerlo en cuenta?

El colesterol en la alimentación no afecta tanto como pensábamos al colesterol en sangre

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Durante años nos hemos preocupado por el colesterol en la alimentación. Sin embargo, no es lo mismo el colesterol que tomamos de los alimentos, que el que tenemos en sangre. Tomar alimentos altos en colesterol no significa que, de forma directa, el de la sangre aumente.

La mayor parte del colesterol que tomamos en los alimentos no se absorbe, de ahí que no tenga influencia directa sobre el de la sangre. Entonces, ¿por qué se elevan sus cifras? Nuestro cuerpo de forma autónoma también es capaz de generar colesterol, de ahí que factores genéticos y el resto de hábitos diarios sean más influyentes en las cifras finales que el colesterol que comamos.

El colesterol en la alimentación y su escasa influencia

Un huevo, por ejemplo, tiene un alto contenido en colesterol, pero esto no significa que si comemos un huevo diario automáticamente nuestras cifras se disparen. Si tenemos una mala alimentación, fumamos, bebemos y somos sedentarios, ahí probablemente nuestros datos de colesterol en sangre se vean afectados de forma negativa.

Por eso, la famosa cifra que pone el límite en 200 miligramos de colesterol por decilitro de sangre (200 mg/dL), hay que mirarla con perspectiva. No es lo mismo una persona con una cifra de 220 que sea activa, tenga una buena alimentación, no fume ni beba y tenga normopeso, que una persona que sí beba, fume, sea sedentaria y obesa.

No obstante, será nuestro médico el que tenga que valorar nuestra situación. Pero una cosa debe quedar clara y es que comer alimentos que contienen colesterol no implica elevar las cifras de colesterol en sangre.

De hecho, un comité de expertos en EEUU, en las nuevas recomendaciones dietéticas de 2015 acaba de retirar las restricciones de colesterol en la dieta, al valorar las últimas investigaciones y llegar a la conclusión de que: “no existe relación entre el colesterol dietético y el colesterol plasmático”.

Por eso no debemos de obsesionarnos mirando las cifras de colesterol de los alimentos, porque su influencia será mínima. En lo que sí debemos de reflexionar es que nuestra dieta debe ser equilibrada: frutas, verduras, hortalizas, legumbres, aceite de oliva, fibra... Debemos analizar si hacemos ejercicio y si nuestros hábitos son saludables.

La genética y la forma en que nuestro cuerpo genera y metaboliza el colesterol es mucho más influyente en las cifras de colesterol sanguíneo que el contenido de colesterol de los alimentos que comemos. Hacer vida sana y tener una dieta equilibrada es lo mejor que podemos hacer por nuestro colesterol. Por tanto, no penséis en cifras, pensad en hábitos.

Que el colesterol dietético no influya en el sanguíneo no significa que podamos atiborrarnos de aquellos alimentos que consideremos oportunos. Eso sí, hay que tener presentes algunos consejos para mantener el colesterol a raya, como no abusar de grasas saturadas y tener un consumo adecuado de fibra, además de llevar un estilo de vida saludable.

Así como los niveles de colesterol en dieta comentados en este artículo no provocan subidas en los niveles de colesterol en sangre en las personas sanas, sin embargo reducir la dieta de colesterol es muy útil en aquellas personas que sí tienen el colesterol alto en sangre. Así, en estas últimas personas, la dieta pobre en colesterol permite reducir los niveles en sangre en un 10-15 %  que no es poco, pues a veces evita medicarse y sobre todo baja su riesgo cardiovascular

Etiquetas: Colesterol