Caprichos que si que te puedes permitir en Navidad

Estas son fechas en las que es difícilmente no controlarse a la hora de la ingesta de alimentos. Los platos que se presentan en la mesa son en la mayoría de los casos irresistibles, ¿nos lo podemos permitir?

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Un mes antes de Navidad empezamos a pensar en las fiestas y a planificar los menús de comidas y cenas de los días señalados. Hay hogares que, fieles a las costumbres, siguen la tradición gastronómica de su región. Otros, prefieren innovar de un año a otro y buscan nuevas opciones culinarias para sorprender a sus invitados. Sea como sea, son fiestas que se celebran alrededor de la mesa y se han de disfrutar. Para aquellos que han de controlar el peso corporal, no es tarea fácil esquivar las calorías y acabar las fiestas, al menos, con el mismo peso. Y es que se trata de comidas generosas que, además, van acompañadas de dulces, vino y cava. Pero siempre existen caprichos alternativos que nos podemos permitir sin que aparezca el sentimiento de culpa. Se puede pensar en una versión Light de una receta tradicional o idear un nueva que resulte atractiva, nutritiva y moderada en calorías.

Para los aperitivos

es conveniente evitar los fritos, embutidos grasos y aquellas salsas excesivamente oleosas o elaboradas con una base de mantequilla o nata. Hay multitud de opciones que van a complacer a todos los comensales como, por ejemplo: langostinos con piña, almejas al ajillo, ventresca de atún con tomate y mozzarella, ensalada de rúcula con pistachos y jamón, champiñones rellenos de gambas y cebolla, canapé de escalibada con atún corazones de alcachofa con virutas de jamón, o rollitos de espárrago con salmón.

Para los primeros y segundos platos

es mejor elegir carnes magras como las de ave (pollo o pavo) y pescados (blancos o azules),ya que son más saludables que las carnes de cerdo o cordero.

  • La sopa siempre es buena opción. Es un plato caliente que no suele resultar excesivamente calórico, mientras no se le añadan embutidos o carnes muy grasas. Un caldo a base de pollo, ternera magra y verduras (nabo, puerros, zanahoria y col) es una receta sencilla pero bien acogida en las comidas de Navidad. Además, como segundo plato siempre se puede tomar la carne del cocido.
  • El marisco suele ser muy consumido durante estas fiestas. Aumenta su demanda y el precio sube drásticamente. Es muy apreciado por su sabor y estas celebraciones son la mejor excusa para comprarlo. A nivel calórico, siempre que se prepare con cocciones sencillas y poco grasas (hervidos, plancha, al vapor) es un capricho que nos podemos permitir. Eso sí hay que considerar que contiene colesterol y purinas, pero si se toma de manera ocasional y en pequeña cantidad, no tendría por qué afectar sobre los valores totales. Aunque en el caso de una persona que ya presenta niveles elevados de ácido úrico, una ingesta elevada de marisco podría favorecer una crisis de gota, sobre todo cuando durante esos días se toman otros alimentos igualmente ricos en purinas.
  • Con el pescado blanco y azul también vamos a tener mucho éxito en la mesa. Es una opción saludable y sabrosa que podemos aprovechar para elaborar un buen menú. Un ejemplo de receta sería el besugo a la sal. Este pescado alcanza el mejor momento de noviembre a marzo Como el resto de pescados, tiene proteínas de alto valor biológico y otros nutrientes como vitaminas B12, B3 y B6. Se puede considerar un pescado semigraso que aporta ácidos grasos esenciales como los omega-3, considerados cardiosaludables.
  • Con los postres y dulces típicos de Navidad lo vamos a tener un poco más difícil si es que queremos acabar las fiestas con el mismo peso. Quizá lo que hemos de procurar controlar es la cantidad sin caer en la tentación de repetir o tomar porciones muy grandes. Para los postres podemos utilizar las frutas propias de la estación y otras frutas exóticas que algunos establecimientos ofrecen sólo durante las fiestas, como los lichis o maracuyás. Algunos ejemplos pueden ser: carpaccio de piña con canela, sorbete de naranja con lichi, macedonia tropical (con kiwi, mango y papaya), mousse de maracuyá…

Artículo de Isabel López

Dietista nutricionista, experta en prevención de la obesidad.

Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Diplomada en Nutrición Humana y Dietética. Postgrado en Nutrición y Obesidad. Actualmente forma parte del equipo de nutrición de Advance-Medical (Teladoc Health).

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