Calendario frutero: Aprender a comer frutas de temporada

Cada época o estación tiene sus frutas características. Si comemos frutas de temporada tendremos más sabor, más nutrientes y más variedad en nuestra dieta.

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No hay nada mejor que la variedad en la dieta. Comer fruta es muy importante para obtener nutrientes como los minerales, vitaminas o fibra. Pero a esos beneficios podemos añadir uno más: la estacionalidad de las frutas. Comer frutas de temporada mejorará nuestra dieta al darle más variedad y más sabor.

CALENDARIO FRUTERO

No es fácil saber cuándo es la época de cada fruta, por eso hoy os traemos un calendario frutero para que sepáis cuáles son las frutas que corresponden a cada época del año. Como podréis ver, hay algunas con una estacionalidad mayor que otras.

Evidentemente, hoy en día podemos obtener prácticamente cualquier fruta en cualquier época, pero a base de tenerlas en cámaras frigoríficas sin madurar hasta la venta, algo que afecta a su sabor y su composición nutricional.

Hay frutas estrella como el limón, naranja, kiwi, plátano o aguacate, que podemos encontrarlos en cualquier época del año. A diferencia de otras como fresas, ciruelas, granada, melón, melocotón o sandía, cuya disposición es solo de unos pocos meses.

Además, comer fruta de temporada tiene otra ventaja: suele ser más barata al haber mayor producción o no tener que recurrir a importarla de otros países. Y recuerda que la fruta no solo se come cruda, también podemos hacer batidos y zumos naturales con ella.

LAS FRUTAS MÁS COMUNES

  • Naranja: Desde octubre a abril es el momento óptimo de compra. Es uno de los cítricos más comunes. Tienen un alto contenido en vitamina C que ayuda a las defensas. Son un buen antioxidante y ayudan a la quema de grasas.
  • Mandarina: Se puede considerar tanto de otoño como de invierno. Desde finales de septiembre hasta marzo se puede disfrutar de ellas. Sus propiedades son similares a la naranja.
  • Manzana: Su temporada natural es de agosto a enero. Contienen pectina, ácido málico, flavonoides y quercetina, entre otros importantes componentes. Las manzanas ayudan a reducir el colesterol alto, los niveles de azúcar en sangre y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Son buenas para combatir el estreñimiento y la diarrea. Eliminan las toxinas, al ser buenas estimulantes de los riñones y el hígado.
  • Limón: Al igual que la naranja son frutas de tiempo frío, aunque están todo el año en las fruterías. Gran poder depurativo y alcalinizante a pesar de su acidez.
  • Pera: De agosto a noviembre es su mejor momento, aunque también se pueden comprar en cualquier época del año. Las peras son una buena fuente de vitamina C, fibra, potasio y vitamina E. La fibra ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre y el colesterol.
  • Plátano: Se venden durante todo el año, pero en esta época otoñal es cuando saben más dulces. Ricos en potasio y recomendado para deportistas.
  • Uva: Las podemos encontrar durante todo el año, pero su temporada natural es el otoño.
  • Piña: La piña contiene un 85 por ciento de agua, hidratos de carbono, fibra y una gran cantidad de vitaminas y minerales.

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FRUTAS DE VERANO

  • El Melón: Con pulpa naranja son los más nutritivos. Una ración de 100g. proporciona más de la mitad de la dosis diaria recomendada de vitamina C. Su contenido en beta carotenos, que se convierten en vitamina A, ambos antioxidantes, hace que sea un eficaz aliado contra el cáncer y padecimientos cardiacos. Es excelente depurativo y rehidratante. Tiene un alto contenido de agua. Aporta muchos carbohidratos, como sacarosa, pero por su bajo contenido en energía resulta ideal para perder peso. Calcio, magnesio, potasio y fósforo son otras de sus virtudes para el organismo.
  • La Sandía: Depura y es saciante. El 96% es agua. El color rosado de su carne se debe al carotinoide licopeno, un componente con una intensa actividad antioxidante y que representa casi un 30% del total de carotenoides en el plasma humano. Es una de las frutas con más aporte de vitamina C. efectos diuréticos y desintoxicantes. Contiene vitaminas A, C, B1, B2 y niacina.
  • El Melocotón o Durazno: La carne es amarilla o blanquecina, dulce, jugosa y fragante. Es un alimento diurético, ligeramente laxante, fácil de digerir y alcalino. Limpia los riñones y la vesícula. Fruta rica en beta carotenos. Recomendado en los procesos antiinflamatorios. Aporta calcio, magnesio, fósforo, potasio, manganeso y vitamina B.
  • Las Ciruelas: Retrasan tu envejecimiento. Son una buena fuente de vitamina C, carotenoides provitamina A, fibra, flavonoides, fósforo, potasio y hierro. Pueden ser de color amarillo, verde, rojo o lila y variar en tamaño y textura. Son laxantes y tienen ácido oxálico. Resultan beneficiosas para la sangre, el cerebro y los nervios. Ayudan a reducir el colesterol. Se emplean para tratar problemas digestivos, como trastornos estomacales, náuseas y estreñimiento. Contiene vitamina E, necesaria para retrasar algunos efectos del envejecimiento.
  • Cerezas: Las cerezas contienen beta-caroteno, vitamina C y, sobre todo, ácido fólico, además de minerales como potasio y pequeñas dosis de magnesio, fósforo y hierro. También aportan fibra y una muy alta concentración de antioxidantes.

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FRUTAS OTOÑALES

  • Caqui: Se trata de una de las frutas de otoño por excelencia. Es casi imposible encontrarla fuera de temporada. Es una fruta rica en azúcares, sales minerales y vitaminas. Es diurética y descongestiona el hígado.
  • Granada: Otra fruta típica del otoño. Se pueden adquirir de septiembre a diciembre. Es un alimento digestivo, diurético, astringente y depurativo que contribuye a limpiar nuestro organismo.
  • Kiwi: Fruta de otoño e invierno. Se cosecha durante los meses de octubre a marzo.
  • Membrillo: Es utilizada, casi exclusivamente, para hacer compotas, mermeladas y los populares bloques de carne dulce de membrillo.
  • Higos y brevas: Se suelen saborear frescos en temporada, aunque secos son uno de los postres típicos de las Navidades. 

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