Alimentos biológicos

En los últimos 60 años, las técnicas agrícolas y ganaderas han evolucionado drásticamente. La innovación tecnológica ha permitido maximizar la eficiencia de las producciones, y el uso de sustancias agroquímicas ha ayudado a obtener mayores rendimientos de productos de forma sistemática, con un mejor coste para el consumidor. Este es el sistema de producción denominado industrial o convencional y es con el que nos alimentamos la mayor parte de la población. Pero, en la última década, está surgiendo un especial interés por la producción biológica, también denominada ecológica u orgánica, que es más respetuosa con los ciclos de la tierra y de la vida, y que no contamina tanto el medio ambiente. La agricultura ecológica no utiliza abonos químicos, pesticidas ni herbicidas, sino que se basa en los cultivos rotativos no intensivos y en la fertilización de la tierra con abonos orgánicos, adaptándose a las condiciones de cada lugar. La ganadería biológica aplica métodos sanitarios naturales y no usa hormonas ni antibióticos, sino que controla los pastos y los forrajes con lo que se alimentan los animales.

Destacan por ser más...

Aunque tienen el aspecto externo de las frutas y las hortalizas de cultivo biológico es menos atractivo, tienen más sabor. Esto es debido a que se producen respetando los ritmos naturales de crecimiento; no se utilizan métodos para producirlos fuera de temporada ni para acelerar su desarrollo. Las plantas se fertilizan orgánicamente y se les deja un tiempo prudencial de crecimiento que les permite desarrollar y conservar su auténtico aroma, sabor y color y, en definitiva, crecer más sanas que las de producción convencional.

Tienen mayor calidad alimentaria y contienen menos residuos ya que prescinden del uso de pesticidas y adobos de síntesis química en los cultivos, y utilizan pocos aditivos en la transformación y elaboración de los productos.

La agricultura ecológica es más sostenible y considerada con el medio ambiente ya que fertiliza la tierra y no añade tantos residuos al suelo y al agua del subsuelo. Además, ayuda a conservar y a ampliar la variedad de plantas destinadas a la agricultura y respeta el hábitat de las especies animales y vegetales silvestres que conviven alrededor de los cultivos. En resumen, este sistema de producción respeta el equilibrio de la naturaleza contribuyendo a un desarrollo rural sostenible.

Desde un punto de vista nutricional, no hay una concordancia absoluta que permita asegurar a ciencia cierta un mayor aporte de nutrientes en los productos ecológicos respecto a los obtenidos por el sistema convencional. Sin embargo, en la mayor parte de los estudios se ha observado que los de origen biológico contienen más antioxidantes. Por otro lado, las frutas y verduras ecológicas crecen a su ritmo natural, hecho que se traduce en una menor proporción de agua, que da como resultado una mayor concentración de los nutrientes.

El futuro

Aunque el mercado de productos ecológicos aún es pequeño, se estima que va a tener un gran crecimiento, sobre todo a nivel de Europa y EEUU. Este crecimiento está motivado por la inclinación, cada vez mayor, de los consumidores por consumir alimentos que consideran más seguros, sabrosos y sanos. En España, entre 2009 y 2011, la superficie de cultivo inscrita destinada a la agricultura ecológica ha aumentado un 15,11%, según datos recogidos por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Sin embargo, esto no significa que toda esta producción sea para consumo propio ya que la mayor parte se exporta y únicamente el 2% se consume.

¿Cómo identificarlos?

Podemos diferenciar los productos biológicos o ecológicos fijándonos en la presencia de dos distintivos en la etiqueta:

Garantiza la autenticidad de los productos y el cumplimiento de las especificaciones relativas al método de producción ecológica.

Lo identifica como alimento ecológico ya que estas denominaciones están protegidas en toda la Comunidad Europea para este tipo de alimentos.

Isabel López - Licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos - Diplomada en Dietética y Nutrición Humana - Nutricionista consultora de Advance Medical