Alimentarse en vacaciones

Con los cambios de estación, no solo hacemos cambio de armario, sino también de la forma de alimentarnos. La temperatura y el periodo vacacional marcan los nuevos hábitos veraniegos, que en ocasiones no son del todo adecuados. Vale la pena un pequeño recordatorio sobre cuáles son los consejos alimentarios más importantes en función del tipo de vacaciones escogidas, ya que tanto si se viaja como si se permanece en el entorno habitual, en el periodo vacacional se suele cambiar la dinámica diaria y con ella la dieta. Los aspectos más importantes a controlar son:

  • Control del peso. Muchas personas escogen el periodo vacacional para relajarse y recuperar la energía que el resto del año agotan en forma de estrés. Pero no es excusa para no moverse y mantener una dieta saludable. Los excesos junto con el sedentarismo, suelen traducirse en malas digestiones y en kilos de más. No se trata de renunciar a los placeres gastronómicos sino de saber compensarlos y dosificarlos en cantidad y en el tiempo. Hay que aprovechar la época de calor para incluir en la dieta diaria platos poco grasos, elaborados con cocciones suaves y de fácil asimilación (plancha, horno, barbacoa, parrilla y papillote) con una buena base de verduras y frutas de la estación. Unas buenas opciones son las ensaladas variadas, las cremas y las sopas frías; y en los postres, macedonias o incluso algún sorbete o batido frío de frutas. Son ricas en agua, minerales, vitaminas, fibra y diferentes sustancias que proporcionan protección celular (antioxidantes). Por otro lado, cenar ligero puede ayudar a controlar mejor el peso y a contrarrestar los extras calóricos del resto del día.