Alimentación infantil, el lactante exclusivo

En este artículo dentro del bloque alimentación infantil por etapas, nos centramos en el lactante exclusivo, el bebé de 0-6 meses. En la primera etapa de la vida, los bebés deben alimentarse exclusivamente de leche materna o, en su defecto, de leche de fórmula.

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La leche materna es un bien muy preciado en la alimentación infantil, puesto que contiene todo lo que el bebé necesita: grasa, lactosa, vitaminas, hierro, minerales, agua, factores de crecimiento, proteínas… además de anticuerpos de la madre que les previene de muchas infecciones. Es decir, todo lo que el bebé necesita para su desarrollo adecuado durante los primeros meses de vida, y sigue cubriendo la mitad o más de las necesidades nutricionales del bebé durante el segundo semestre de vida, y hasta un tercio durante el segundo año. Los beneficios de la lactancia  materna son muchos: 

Para tu hijo:

  • Nutritiva: la leche materna contiene agua, proteínas (entre ellas, la inmunoglobina que estimula las defensas), azúcares, grasas, vitaminas y sales minerales.
  • Saludable: debido a los anticuerpos que proporciona, el bebé tiene menos probabilidades de padecer infecciones de oído, respiratorias (como neumonía y bronquiolitis), meningitis, infecciones de las vías urinarias, vómitos y diarrea. Además, los estudios sugieren que los bebés amamantados podrían tener menos probabilidades de morir a causa del síndrome de muerte súbita. También tienen un mejor desarrollo dental con menos problemas de ortodoncia y caries.
  • Digestiva: la leche materna es fácil de digerir para el bebé y esto hace que produzca menos gases y sienta menos malestar. También reduce el riesgo de que sufra alergias, diabetes, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad, hipertensión o cifras altas de colesterol.
  • Beneficios futuros: se ha comprobado que las personas que han sido amamantadas tienen menos probabilidades de desarrollar linfomas, algunos tipos de cáncer y determinadas enfermedades.
  • Potencia el desarrollo intelectual, ya que hay componentes en la leche materna fundamentales para el desarrollo cerebral.
  • Amamantar proporciona contacto físico a los bebés lo que les ayuda a sentirse más seguros, cálidos y consolados.

Para ti:

  • Recuperación más rápida: dar el pecho ayuda a que el útero se contraiga más rápidamente, y así reduce las pérdidas de sangre. Por tanto, previene las hemorragias postparto y disminuye la probabilidad de anemia.
  • Recuperar el peso: las madres lactantes queman más calorías (500 diarias) que las demás mujeres, por lo que tienden a recuperar el peso que tenían antes del embarazo con mayor rapidez.
  • Saludable: se ha comprobado cómo las mujeres que amamantan a sus hijos presentan una menor incidencia de cáncer de mama (especialmente aquellas que están a punto de llegar a la menopausia), ovario y útero, así como de osteoporosis (las mujeres que no han dado pecho tienen cuatro veces más probabilidades de sufrir esta enfermedad).
  • Cómoda: para alimentar a tu hijo sólo necesitas estar tú. No tendrás que trajinar con biberones, esterilizadores, cacitos de leche artificial…
  • Barata: es obvio que la leche materna es mucho más barata que las leches artificiales. Supone un ahorro en fórmulas artificiales, biberones y oros utensilios utilizados en la preparación de fórmulas.
  • Gratificante: amamantar al bebé es una oportunidad maravillosa de continuar ese vínculo que se creó entre los dos durante el embarazo. Produce bienestar emocional y proporciona una oportunidad única de vínculo afectivo madre-hijo.
  • Relajante: cuando la lactancia está establecida y se amamanta sin problemas, la mujer tiene mayores niveles de prolactina (una hormona relajante) y de oxitocina (una hormona afiliativa), con lo que se sienten mejor anímicamente. 

Para la sociedad:

  • Al reducir la incidencia de infecciones y la gravedad de las mismas, la lactancia materna reduce los gastos médicos y problemas laborales y familiares derivados.
  • Es un recurso natural que no contamina y protege al medio ambiente ya que no produce residuos, ni necesita envases ni tratamientos especiales que requieran gasto energético en su elaboración ni emisiones de CO2.

Pese a los beneficios que aporta la leche materna, según la OMS, los bebés en esta etapa alimentados exclusivamente con leche materna no llegan al 40%, y tan sólo la mitad se alimenta con leche materna de forma exclusiva. Las causas pueden ser muchas, desconocimiento de sus beneficios, falta de recursos para iniciar la lactancia materna con éxito, concienciación social, causas laborales... pero si se desea, es importante para que las madres puedan iniciar y mantener la lactancia materna exclusiva durante seis meses, que la lactancia se inicie en la primera hora de vida, que el lactante sólo reciba leche materna, sin ningún otro alimento ni bebida, ni siquiera agua y que se realice a demanda, es decir, con la frecuencia que quiera el niño.

Alimentación infantil,¿y si no le doy el pecho?

Lo que es de verdad importante, desde mi punto de vista, es que no se haga por no tener la información suficiente o haber recibido el consejo equivocado, manipulado o incorrecto, o no recibir apoyo de los suyos (pareja, círculo de amistades, entorno laboral…). Dar o no el pecho no convierte a una mujer en mejor o peor madre y, en ocasiones, muy a mí pesar, a veces se emiten juicios y opiniones que hacen un flaco favor a las mujeres, si una mujer no puede o no quiere amamantar a su bebé debe ser absolutamente respetable.

En la actualidad, las leches artificiales están muy mejoradas, todas presentan una calidad similar y varían poco en su composición de una marca a otra, así que de lo que se trata es de encontrar la que mejor siente a tu bebé. Por otro lado, dar el biberón permite que la pareja también participe desde el principio en la alimentación del pequeño de la casa.

Mónica Carreira

Diplomada en Nutrición Humana y Dietética

Máster en nutrición pediátrica

http://linkedin.com/in/monicacarreira