Alimentación complementaria: la clave de los seis meses

¿Cuándo debemos empezar a darle a un bebé ciertas frutas o verduras? ¿Y los frutos secos? ¿Cuándo pasamos a darle leche de vaca como la que tomamos los adultos? En este artículo os explicamos cómo ha cambiado la alimentación complementaria.

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¿Cómo ha cambiado “el cuento” de la alimentación complementaria?

Hasta hace unos años, cuando el bebé acudía a la revisión en torno a los seis meses, se les entregaba a los padres una fotocopia con un calendario de introducción de alimentos. Este calendario incluía consejos como que había que introducir antes el pollo que la carne y la carne antes que el pescado. O que la yema iba antes que la clara y que, por supuesto, nada de darle piña hasta que cumpliera el año.

Por suerte, hoy en día podemos olvidarnos de esta clásica fotocopia porque las indicaciones son mucho más sencillas. ¿Por qué? El objetivo de este orden rígido era disminuir las posibles alergias, pero después de realizarse estudios en miles de bebés, hoy sabemos que seguir este orden tradicional no ofrece grandes beneficios. Y aunque parezca raro… ¡esto es una gran noticia para todos!

En mi opinión, para cualquier padre debe ser un alivio saber que no es mejor darle primero a su bebé una papilla de media pera, media manzana y zumo de naranja. Y luego acordarse de que al mes siguiente debe añadirle medio plátano y cuarto y mitad de melocotón. ¡No hace falta seguir a rajatabla ninguna de estas normas! Lo cierto es que, si te apetece, puedes darle primero el melocotón a tu hijo. Y de hecho, si se lo das chafadito y sin triturar, es una opción genial.

Lo sé… después de toda la vida es normal que algunas personas cortocircuiten ante tanta libertad pero ¡no hay que agobiarse! Las cosas son más sencillas de lo que parece.

Alimentación complementaria, alimento por alimento

Leche materna o de fórmula

No todo ha cambiado radicalmente. A partir de los seis meses leche materna SÍ debe seguir siendo el alimento principal para el bebé. En caso de que el bebé consuma leche de fórmula, a partir de los seis meses la cantidad diaria aconsejada es de unos 280-500 ml. Es importante considerar que esta cantidad es aproximada: el bebé debe tomar la leche en función de su demanda.

PRECAUCIÓN LÁCTEOS: No deben incluirse leche de vaca hasta el primer año de vida (con excepción del yogur, pero puede introducirse a los nueve meses).

Cereales

Se debe dar prioridad a los cereales integrales. Esto incluye la pasta integral, el arroz integral, el pan integral... Lo ideal sería ofrecer al bebé cereales integrales en su forma natural, como por ejemplo el arroz cocido en papilla, o chafado con un tenedor. Otra opción es hacer un porridge con copos de avena. El porridge es también una buena oportunidad para introducir otros alimentos como las frutas.

PRECAUCIÓN CEREALES: ¿Son necesarias las papillas de cereales comerciales? Hace un par de meses comentamos en este mismo blog que las papillas hidrolizadas no solo no son recomendables sino que deberían evitarse por la cantidad de azúcar añadido. Podéis ver en el enlace la explicación completa de por qué estas papillas, a pesar de ser “sin azúcar añadido” pueden llegar a tener un 30% de azúcar.

Frutas

No hay una “fruta de elección” para empezar, pero los bebés suelen aceptarlas bien si se comienza, por ejemplo, con el plátano, (como decíamos, ideal para el porridge), o con manzana, naranja, mandarina, pera, melocotón, sandía, melón, fresa, etc. ¡Cuanto más variado sea el color de la fruta, mejor!

PRECAUCIÓN EN FRUTAS: Debemos tener cuidado con aquellas frutas con semillas y especialmente en las redondas como las uvas. ¡Las uvas, tomatitos cherry o cualquier alimento con sección circular debe cortarse para evitar atragantamientos! Esta precaución es extensible a los frutos secos, que pueden darse a partir de los seis meses pero triturados o machacados.

Verduras

Tampoco existe una verdura mejor que otra para comenzar. Pero atendiendo a las texturas y características de sabor puede comenzarse por la zanahoria, calabaza, judía, habitas, calabacín, puerro, cebolla, tomate, etc. ¡Una curiosidad con respecto al brócoli! En la película de Pixar “Del revés”, cuando al bebé le ofrecían brócoli aparecía la emoción “asco”. En Japón tuvieron que cambiar esta escena y sustituir el brócoli por pimiento… ¡porque a los bebés japoneses les encanta el brócoli! Esta anécdota nos refleja cómo la influencia de los primeros días es fundamental.

PRECAUCIÓN EN VERDURAS: La precaución con las verduras está en aquellas de hoja verde como espinacas, acelgas. Deben evitarse durante el primer años para evitar la metahemoglobinemia (síndrome del bebé azul).

Proteínas

En el caso de proteínas animales, lo ideal es que procedan del pescado (blanco y azul), la carne (preferentemente blanca, como pavo o pollo) o los huevos. Por supuesto, también se pueden obtener proteínas a partir de fuentes vegetales como las legumbres (lentejas, garbanzos, guisantes), frutos secos o semillas.

PRECAUCIÓN JAMÓN COCIDO: El conocido como “jamón de york” o “pavo en lonchas” es en realidad un producto ultraprocesado desaconsejado por la OMS. Lo siento… pero el “jamón de york” no es la opción ideal para nuestros bebés. Además, en muchas ocasiones lo que ofrecemos a nuestros hijos es “fiambre”, que apenas tiene un 50% de carne mientras el resto es fécula, agua y aditivos que no aportan nada. Para superar este disgusto… ¡tenemos solución” Como este formato y textura es versátil para los bebés, mi consejo es que pruebes con alguna receta de “pollo a baja temperatura”. Aguanta varios días en la nevera y tu hijo estará tomando 100% pollo o pavo.  

Grasa

La grasa de elección es la del aceite de oliva virgen extra, siendo también aconsejables las grasas del aguacate, frutos secos y pescado azul.

Azúcares

Durante el primer año de vida el bebé no debe tomar azúcar libre. Esto incluye los zumos (aunque sean naturales) y la miel. La miel cruda debe evitarse, además para evitar el botulismo. Aunque suene remoto, recientemente se han diagnosticado casos de botulismo en EEUU por esta causa

Para terminar, dos consejos básicos sobre la alimentación complementaria:

Sentido común

Ofrecer el bebé sabores más suaves como los de los cereales o las verduras puede que le resulte menos drástico para su primera vez. Podemos empezar por triturados o chafados para después ofrecer los alimentos en su forma completa al bebé. El baby led weaning (BLW) puede ser una gran opción pero ¡sin agobios! En ocasiones es complicado aplicarlo de forma completa (especialmente si el bebé acude a un centro infantil) por lo que cada padre debe encontrar la forma de alimentación que más encaje en la familia.

Espaciar los distintos alimentos

Es importante que cada vez que se introduzca un nuevo alimento se deje un tiempo de margen con respecto a los anteriores (se aconseja tres días) y se ofrezca una cantidad progresiva para comprobar la tolerancia. Es decir, si a un bebé le ofrecemos el mismo día varios alimentos distintos y sufre una reacción alérgica, será difícil saber a cuál de los alérgenos lo es. Lo ideal es que hacia el año de vida el bebé haya probado prácticamente todos los alimentos de los grupos anteriores.

Si eres padre y estás en esta etapa… relájate y disfruta del viaje. Ante cualquier duda, siempre, recuerda que debes consultar con tu pediatra o nutricionista.

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Artículo elaborado Marián García, Doctora en Farmacia y dietista-nutricionista. Compagina la docencia en el Grado de Nutrición en la Universidad Isabel I con la divulgación en diversos medios como La 1 (Saber vivir), La 2, RNE o el periódico 20minutos. Es autora de varios libros y del blog Boticaria García que recibe más de un millón de visitas mensuales.